sábado, 10 de mayo de 2008

LA CONSTRUCCION GRAMATICAL_USOS Y ABUSOS (VII)

Feb 20
# A menudo nos encontramos con frases hechas que no embellecen, precisamente, el texto. Son lugares comunes, aburridos. Tomen nota: Marco incomparable; pertinaz sequía; ojo del huracán; un soplo de aire fresco, no es de recibo, grandioso escenario, etc. Se han utilizado tantas veces estas expresiones, que pierden su efectividad. Ojo con ellas.# En lo que atañe a no es de recibo, esta expresión, que, por sí misma, es correcta, ha llegado a inundar los mentideros políticos y a colarse en los “medios” hasta conseguir abrumarnos. A nosotros, de manera particular y subjetiva, no nos gusta. Preferimos: “No se justifica”; o “No es aceptable”.# Una simpática docente de Madrid, profesora de literatura española, nos decía la otra tarde que estaba un poco harta de oír a sus alumnos continuamente eso de como si… “Como si” puede tener sentido exclamativo o -seguida de pretérito de subjuntivo- expresar apariencia: “Como si fuera verdad”. También equivale a “como que”, solo que ésta va seguida de verbo en indicativo: “Como que no lo sabes”. Lo explica muy bien Manuel Seco en su Diccionario de dudas y dificultades de la Lengua española (versión abreviada, página 48).# De puta madre es una de las estridencias que nuestros celtibéricos oídos tienen que soportar día tras día, hora tras hora. Lleva ya cerca de medio siglo atormentándonos o dándonos la chapa. Un amigo de Q.P., pintor mallorquín de acreditada valía e inventor, entre otras fantasías, de un método para adivinar el porvenir tras observar con lupa la pechuga de las señoritas, mantiene la teoría de que, en origen, la expresión hubiera sido: de puta a madre, esto es, de lo más vil a lo más excelso. Al producirse el encuentro entre vocales idénticas, se suprimió la segunda “a”, y quedó cual suele escucharse. Como la popular atrocidad equivale a “magníficamente” o “muy bien”, la idea de nuestro artista se mantiene incólume, porque ¿puede haber algo más extraordinario que pasar de puta a madre? Debo confesarles, en defensa de los malhablados, que mi cardiólogo, hace dos años, al devolverme el corazón a ritmo sinusal, después de electrocutarme moderadamente con sus planchas eléctricas, me espetó: “¿Sabes lo que has dicho nada más despertarte y cuando te preguntamos cómo te encontrabas?”. “Pues no”, respondí. Y el otro: “Has dicho ¡de puta madre!”.# Leído en un periódico deportivo: Les perjudicó el árbitro. Aquí el sujeto es, claramente, “el árbitro”. Por lo tanto, habrá que construir la frase con “los” en lugar de les, aunque la Academia se nos encoja de hombros… “Los perjudicó el árbitro”. Sobre el leísmo, laísmo y loísmo hablaremos más adelante, y mucho. No deja de ser uno de los asuntos peor interpretados de nuestro idioma.