viernes, 16 de mayo de 2008

VISTO, OIDO, LEIDO

  • Presume el diario Qué!, del cual hemos sacado, con buena voluntad, algunos gazapillos, de que tira ya dos millones pasados de ejemplares al día. Debemos tener en cuenta, claro, que el periódico es gratuito y se distribuye muy bien. El día que los sángüiches sean gratuitos, es casi seguro que serán el alimento de mayor consumo en España. Este razonamiento lo hacemos nosotros, Q.P., ya que el periódico lo oculta astutamente.
  • ¡Cuántas veces nos habrán reprochado los puristas el que hayamos escrito eso de: “Juan va a por el perro!” Para aquellos, sobra la preposición a. Sin embargo, “Fui por el perro” podría tener un sentido causal, cosa que no ocurre en nuestro caso: “Juan fue a buscar al perro”. Esperamos que la Academia tolere, al final, esta construcción.
  • Estamos tristes. Quienes hacemos Q.P. nos hemos afligido. Anchón, nuestro buen amigo y compañero, se nos fue hace apenas una semana. Anchón era un hombre culto, generoso, divertidísimo en su conversación, amante de los valores que, en su época, tuvieron fuerza y realce -como la ética o la urbanidad-, y que hoy se menoscaban. Delgado, bien vestido pero sin afectación, nos parecía un gentleman. El destino fue muy duro con él; ha sido injusto. Pero Antonio supo dejar su impronta, sus virtudes; y éstas aún siguen abrigándonos. ¡Cuánta gente como él hace falta en Euskalherría!
  • Las celebraciones del Dos de Mayo ya concluyeron. Hubo conferencias, discursos, actos públicos y representaciones callejeras para recordar la efeméride. También se dijo alguna que otra tontería. Lo que queda claro, a la luz de los historiadores que han sabido acercarse cautamente y sin ideas preconcebidas a 1808, es que, en esa fecha, los españoles tomaron conciencia de que pertenecían a una Nación, contaban con una patria e iban a compartir en el futuro su destino… ¿Podríamos ahora reafirmarlo?
  • Leemos en el diario Qué! lo siguiente: En Donostia aparcar mal te cuesta del orden de 150 euros, pero no parece importarnos. Una razón más para felicitar a ese periodista que calificó de austeros, muy austeros, a los vascos. Menos mal.
  • Ayer apareció en los subtítulos de la tele la palabra malgobierno, así, toda juntita. En varios blogs hemos advertido de lo peligroso que puede resultar fiarnos de lo que se escribe en dichas franjas malhadadas. ¿Es que no tienen las televisiones un simple corrector gramatical?


  • Parece ser que, tras unos años de residencia en las islas griegas, Manolo García, el cantante, va a poner a la venta un disco largo con sus últimas creaciones. Él dice que sigue las pautas del rock tradicional, pero a nosotros nos parece que sigue fiel a sí mismo: melodías insulsas, aderezadas con unas letras de escasa inspiración, con ese tonillo blando, flamencoide, destemplado y chillón a veces que es marca de la casa. Como decía un buen amigo nuestro: música para patrulleros. Manolo es un vivo ejemplo de cómo la mediocridad es el mejor secreto para vender. Le auguramos grandes éxitos.