lunes, 12 de mayo de 2008

CORREO DEL NAVEGANTE (III)

Mar 10
Un simpático chanchito, desde Guijuelo, nos escribe; y dice:Ya era hora de que parte de la humanidad reconociese nuestros valores nutricionales y organolépticos. Aunque muchos de los habitantes del planeta, por circunstancias geográficas, económicas y religiosas, no puedan catarme y disfrutar de mi degustación. Quiero recordarles cómo se nos llama o, mejor, como nos llaman ustedes (con bastante mala uva):Cochino: Cuando estamos cebados para la matanza; también, nombre que se da a un tipo sucio y desaseado.Guarro: (Imitando nuestra voz o gruñido). Se aplica igualmente al hombre descuidado, cicatero, tacaño, miserable, grosero y sin modales. Marrano: Se nos llama así, y es sinónimo de “guarro” y de “cochino”. También se lo adjudicabais, en vuestro Siglo de Oro, al judío converso que seguía practicando en secreto la religión judaica.Puerco: Los somos nosotros y lo es el hombre sin cortesía ni crianza.Chancho: Como nos dicen en América.Verraco: Cuando somos padres. Y vale para el humano de mala conducta.Cuto: En Navarra y alguna otra región.Como verán ustedes, y como dice el diccionario, muchas cosas nos unen. Pues nada, un saludo y hasta San Martín.