sábado, 10 de mayo de 2008

CORREO DEL NAVEGANTE

Feb 9
El miércoles pasado acudí a mi parroquia a que me impusieran la ceniza. El sacerdote dijo al trazar la cruz sobre mi frente: “Confía en el Evangelio”. Un bonito consejo. Aun así, yo sentí nostalgia por aquellas palabras que oía cuando niña: “Polvo eres y al polvo retornarás”. Gracias a esa sentencia, yo regresaba, en mi imaginación y por breves instantes, a los ritos penitenciales, al Barroco español, a don Francisco de Quevedo y a los lienzos de Valdés Leal. Lo tenebroso nos conmueve; somos, a la postre, oficio de tinieblas. Hoy, cuando la muerte se oculta y tapa como algo obsceno, conviene recordar que “la ceniza volverá a la ceniza”. Pero, gracias a la modernidad, algunos seremos, además, invisible vapor de crematorio.(Blanca Zornoza; Fresno, Santander.)