sábado, 10 de mayo de 2008

LA CONSTRUCCION GRAMATICAL_USOS Y ABUSOS (I)

Ene 21
# Buena polvareda la levantada por don José Blanco tras el asunto de los tiburones y sus madrigueras. Acaso, el político haya tenido un cruce mental con los conejos recomendados por su jefe de filas. Sería conveniente invitar a Dn. José a venir a Donostia; aquí, en un bar de pintxos, notaría la diferencia entre un roedor comestible y un escualo (comestible también).#El Diario Qué! titula una foto deportiva del siguiente modo: ¿A dónde va el portero ? Muchos escritores dudamos a la hora de escribir este interrogativo. El filólogo Manuel Seco (referencia obligada) recomienda escribir este adverbio de lugar en una sola palabra siempre que lo acompañen verbos de movimiento: ¿Adónde me llevas? Con otros verbos puede emplearse donde: El prado de donde vengo.Esto nos lleva a un caso similar con el adverbio relativo adonde (átono, sin tilde). Se escribe en una sola palabra con el antecedente expreso: El colegio adonde voy a llevarte. En dos palabras cuando no hay antecedente: Llegaron a donde el río se remansaba. Con verbos de reposo el uso de adonde no queda demasiado bien. Evítenlo: Llegué hasta el rompeolas, adonde la mar rugía.# En un periódico de la capital leo la palabra váter por water. Water, o sea, retrete, puede escribirse así, o bien: watercloset o water-closet. Retrete tiene una primera acepción como “pieza o habitación retirada de una casa”. Recordamos el verso de un poeta del XIX:…en severo retrete, do la tapicería amortiguaba el eco de tus pasos… Hay muchos sinónimos y eufemismos que pueden emplearse en este caso: Aseo, servicio, excusado, inodoro, cien, común, evacuatorio, baño, toilette. Los tres primeros términos nos resultan muy apropiados. Q.P. recuerda pícaramente que en un restaurante o restorán donostiarra (¿la Cofradía Vasca de Gastronomía, acaso?), las dos puertas de los evacuatorios se señalaban con los términos Lanpernak, en el de hombres, y Txirlak en el de las damas. Eran metáforas en vascuence de una imaginación calenturienta… A mayor abundamiento, recordamos a una señorita que jamás iba al retrete; ella iba al closet. ¡Eso es estilo!# En una radio -COPE- oímos: Los manifestantes establecieron una barricada. Correcto.Establecer, además de su significado de disponer lo que ha de hacerse, tiene el de dejar puesto un objeto en algún sitio. Nosotros hubiésemos empleado, para barricada, los verbos levantar, poner o disponer. Pero nos vale el radiofónico.# Leemos en una nota de EFE (Noticias de Guipúzcoa, 16-1-2008) lo siguiente: Se procedió al levantamiento del cadáver por parte del médico forense… Sin ser muy duchos en asuntos jurídicos, creemos que un cadáver es ordenado levantar por un juez. La labor del forense suele ser la de dictaminar las causas de la muerte. Por cierto, hay quien confunde veredicto con sentencia. Veredicto es el fallo pronunciado por un jurado sobre un hecho sometido a su juicio. Sentencia, la resolución judicial en que se decide un juicio en un proceso. ¡Ojo!# Leemos en un cartel (póster o poster) del RAC Vasconavarro: Viaje al país en que ha soñado muchas veces. Dicho así, se supone que el viajero ya ha estado en dicho país y en él ha soñado tal o cual cosa. Texto ambiguo. Lo correcto hubiese sido: Viaje al país con el que ha soñado muchas veces.# Una gentil señorita que hace a diario la lectura meteorológica en ETB-2 dijo, hace unos meses y en una entrevista informal: Mañana va a hacer un calor ¡que te cagas! Naturalmente, de ser nosotros los directores de la cadena, hubiéramos reprendido inmediatamente a la mozuela. Esta expresión, propia de arrieros, se oye mucho en boca, sobre todo, de jovencitas. Es indudable que tal alarde de escatología les produce un estremecimiento especial. Sigmund Freud aseguraba que las expresiones malolientes -muy propias de los niños, por otra parte- corresponden al sexo en su fase primaria o anal. Evitémoslo. Y usted, Ana, recuerde que es mejor enmendarse que enmierdarse.# Resulta sorprendente el éxito de los filmes con gran aparato de médicos, enfermos y hospitales. Puede que sea por esa necesidad que todos tenemos de que alguien conceda a nuestro cuerpo la importancia que, a todas luces, no tiene. Nuestra vecina del tercero nos dijo el otro día: Estoy desolada con mi patología intestinal; llevo varios días con episodios de gastroenteritis. Creo que son sugerentes de una úlcera duodenal. Q.P. prefiere lo que hubiera dicho una campesina de Zamora: Estoy fastidiada con mi dolor de tripas; llevo varios días con seguidillas. Se me ha j… algún mondongo.