sábado, 10 de mayo de 2008

LA CONSTRUCCIÓN GRAMATICAL_USOS Y ABUSOS (VIII)

Feb 25
# El término pedofilia está hoy, lamentablemente, en todos los diarios. Este vocablo puede substituirse, con ventaja, por “paidofilia” (del giego “paido”: niño), más elegante y con similar etimología. # Hoy, dieciocho de febrero, ha muerto mi tortuga. Se la compramos al niño, y nos acompañaba en el salón sobre un pequeño recipiente con su palmera de plástico. Pensábamos que hibernaba, pero amaneció panza arriba, inerme… Toda muerte, aun en criaturas ínfimas y sin un ápice de raciocinio, nos conmueve y trastorna. Y lo hace, sobre todo, cuando ellas han compartido, nuestra compañía, nuestras horas de asueto, nuestras charlas. La enterraremos en un tiesto para que, como en el texto de Juan Ramón, puedan brotar flores de ella y sobre ella. Sit tibi terra levis!, mi querida “Tortúguez”. Nos reconoceremos, acaso, en la eternidad. # Con algunos diminutivos hay que tener cuidado. En libros latinoamericanos es frecuente encontrar viejitos, pueblitos, solitos, baritos, piernitas, lengüitas. En nuestro castellano diríamos “viejecitos”, “pueblecitos”, “solecitos”, “barecitos”, “piernecitas” o lengüecitas. No sabemos si la Academia se muestra rígida con estas construcciones. A nosotros no nos desagradan.# “Chupa”, que deriva del término “juba” no es palabra moderna o inventada por los grupos punk. Ya la usaban, como prenda, los hidalgos y clérigos en tiempos cervantinos. Es una prenda ajustada, tipo jubón, con ligera faldilla. De ahí la expresión: lo puso “como chupa de dómine”, o sea que lo insultó, lo injurió. Y nos preguntamos, por ende, ¿qué aspecto tendrían las chupas de los dómines o maestros de gramática latina? Nos lo imaginamos.# Con idéntico sentido de faltar al respeto, disponemos de la maravillosa expresión -ya usada en nuestro siglo de Oro-: “Lo puso cual digan dueñas”. Y es que las dueñas eran muy trapacistas y lenguaraces.# Otra expresión de moda y que apenas si ha salido al habla popular es “torticero/a”. A mí me sonaba improperio para feministas exacerbadas; pues no. La hemos buscado, sin éxito, en más de media docena de diccionarios, pero, a la postre, la Academia nos informa de que corresponde a un término jurídico equivalente a “ilegal” o “injusto”. ¡Qué torticera es la vida con los pobres escribidores!