sábado, 6 de diciembre de 2008

Mis trajines con la boba


 

La gente se echa las manos a la cabeza y los viejos nos mesamos las barbas cuando recibimos, a través de la cajuela, esas noticias abracadabrantes de violencia juvenil. Los padres se miran el uno al otro estupefactos. Atropellar a una deficiente, torturándola, quemar a una mendiga en su refugio de noche o degollar a la parentela con la katana son parte del rosario de hechos delictivos que T.V. y los medios nos proporcionan semanalmente.

Uno piensa, al hilo de estas salvajadas, que parte de la culpa la tienen estos mismos medios. A los muchachos o muchachas adolescentes que vean por la tarde, por la “boba” y en horario abierto a cualquier público, ese excremento llamado Física y Química, aún les quedará por contemplar el rifirrafe de los hinchas en los campos de fútbol, el espectáculo del botellón y, por la noche, la película americana con asesinos en serie, sátiros impunes, violadores, ladrones y sicarios. Y estas cosas, todas, como si fueran lo más natural del mundo.

¿Qué vamos a pedir a nuestros hijos o a nuestros nietos, que jueguen con el mecano?

 

Oímos a una corresponsal, en el telediario de las nueve y media de la tarde, decir que los marroquíes pasan a Melilla para comercializar con sus productos”. Dado que “comercializar” es “dar a los productos condiciones y organización comercial para su venta”, creemos que el verbo que debería haber empleado la señorita es “comerciar”, que significa: “Comprar, vender o permutar géneros con fines lucrativos”. “Los marroquíes pasan a Melilla para comerciar con sus productos”. Otra cosa hubiese sido que los marroquíes hubieran pasado a Melilla para “comercializar sus productos”, que no es el caso.

 

Por cierto, seguimos recomendando la sección sobre errores gramaticales y sintácticos de los medios, que lleva, en la Cadena COPE, Sagrario Fernández Prieto, y que titula “Palabras al viento”.