domingo, 29 de junio de 2008

Correo del navegante:


Flavia Manrique, desde Torrelavega, nos pide que publiquemos algunos párrafos de una entrevista que Annete Levy-Willard hace en Libération a Doris Lessing, La complacemos:

Lessing: “Hoy, las mujeres modernas lo pueden hacer todo y, sin embargo, sólo quieren encontrar una pareja.” Lessing: “Me preguntaba, ¿por qué hay que luchar por la igualdad despreciando sistemáticamente a los hombres?”. Y luego: “Al final de su vida, Sartre estaba un poco loco, como Bertrand Russell, porque los hombres ancianos no tiene defensa ante las mujeres jóvenes.” “Las feministas siguen sin entender nada de nada.”

(Doris, amiga Flavia, sigue siendo un auténtico carro de combate. ¿La perdonarán algún día?)

Maider Gorrochategui, desde Bergara, comenta:

He leído en algún folleto la palabra tarifación y he dado un respingo. María Moliner, a la que siempre hay que consultar, da “tarifa” y “tarifar”; no pasa de ahí. Posiblemente, estos neologismos técnicos tendrá que acogerlos la Academia ya que están en el habla y en los escritos. No obstante, conviene decir que algunos, como éste que nos ocupa, son horrorosos.

Desde Rivas Vaciamadrid, Marisabidilla nos dice:

Enhorabuena por vuestro blog. Se aprende. Os envío una nueva palabra que se usa mucho ahora y me parece poco afortunada. Se trata de prota, por “protagonista”. ¿Qué os parece?

(Pues si, Mari, ese término apocopado pertenece al lenguaje pijo, hoy tan de moda. Evítalo.)

Virgilio de la Sota, desde Leioa, nos escribe:

La Dirección General de Tráfico insiste en los medios para que nos ajustemos el cinturón. Pienso que será dentro del automóvil. Yo, como cientos de miles de españoles, ya me los estoy apretando fuera.