sábado, 21 de junio de 2008

COPLA Y TOROS

¡Que le pongan un crespón a la Mezquita!
La muerte del torero.


La muerte del torero. Siempre en el albero frente al toro, y como testigo de esa trágica tarde: una mujer enamorada, que nos lo cuenta.


Un lunes abrileño él toreaba y a verle fui.

Nunca lo hiciera que aquella tarde
De sentimiento creí morir.
Al dar un lance cayó en la arena,
Se sitió herido, miró hacia mí
(El relicario)