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martes, 9 de diciembre de 2008

Visto, Oído, Leído (Revista de prensa y comunicación)

  •    A la artista donostiarra Esther Ferrer le han concedido hace unos días el Premio Nacional de Artes Plásticas, a través del Ministerio de Cultura, por su “labor pedagógica con los artistas jóvenes”. Ferrer se incorporó al grupo Zaj en 1967 (Hidalgo, Marchetti) y es conocida en medio mundo por sus instalaciones y performances, y por su labor didáctica.

  Ha corrido mucha tinta sobre el arte conceptual (que puede englobar indirectamente la performance y el happening, y si me apura, el povera y el minimal). Esta concepción nace sobre los sesenta y permanece vigente, con altibajos y diversas direcciones, hasta entrados los ochenta. Los presupuestos de John Cage y el grupo Fluxus (Beuys, a la cabeza) tienen que ver con un movimiento para el cual la idea es lo importante, más allá de la forma de la expresión artística. Se trata de potenciar aquélla y que el espectador pueda pensar por su cuenta y riesgo.

   Personalmente, y aunque servidor haya participado en alguna, creo que la performance tiene más de espectáculo teatral menor, si se hace con ingenio, que de arte en cualquiera de sus variables. Como contrapartida, se corre el riesgo de convertirlo en una gamberradita o en un acto pour épater le bourgeois. Pasearse por un sótano, bien untadito en miel, con una liebre entre los brazos y un violinista por acompañamiento (Beuys, acción),  o cortar lienzos y telas con unas tijeras, en plena mudez, ante un público expectante (Ferrer), me parece extralimitarse. Para expresar la soledad del ser humano o la alienación de nuestros semejantes, hubiera resultado más eficaz leer una página de Dostoievski, de Kafka, o un poema de César Vallejo. ¿No les parece a ustedes?

   Los happenings, cuyos más póximos antecedentes están el el neo-dadá, en John Cage y en los cursos que éste dio en la New York School for Social Research en los bajos cincuenta, remiten inevitablemente a Fluxus y a los artistas integrados en este grupo: Kaprov, Vostell, Brecha. Dice, con lucidez, Valeriano Bozal: “El happening aparece como la manifestación más radical de la crisis del objeto artístico y tradicional. Es un comportamiento, una actividad, una intervención, no un objeto”. Estamos de acuerdo, aunque señalemos ese riesgo de superficialidad.

   Refiriéndonos a las instalaciones, hemos podido ver algunas magníficas; y otras, menos. El artista tiene a su favor las dimensiones de la sala, su aislamiento y el hecho de que esté exento el trabajo de cualquier otra referencia. Así y todo, me gustan Soledad Sevilla, los catalanes Muntadas, Francesc Torres, Jordi Benito (con su impresionante “Mal-son. Las camas de la muerte”), sin olvidarme de Ferrán García Sevilla, Eva Lootz, Broodthaers, Robert Morris o Wolf Vostell (impresionante en su instalación “La Quinta del Sordo”). Todos muy interesantes; pero, a cambio ¡cuánta chapuza nos han condenado a ver los epígonos e imitadores!

 

   Esther, no me gustarías ni con Dios, ni con patria, ni renunciando a tu anarquismo (¿es real?); pero te doy la enhorabuena. Y recordemos el refrán: “Algo tendrá el agua cuando la bendicen”.

 

  •    A Juan Goytisolo (Barcelona, 1931), de la saga de los Goytisolo, escritor permanentemente elogiado por la crítica -y creo que por sobradas razones-, le acaban de conceder el Premio Nacional de las Letras Españolas (premio que hace dos años se llevó nuestro paisano y amigo Raúl Guerra-Garrido). El hombre se lo ha tomado con esa displicencia que va muy bien con su carácter y ha dicho que los premios ilusionan a los jóvenes, pero a él muy poco. No obstante, los cuarenta mil euros le vendrán de perlas para convidar a sus amigos a té verde en alguna soleada plaza de Marrakech. Recordaremos con agrado, entre sus novelas, Señas de identidad (1976), Juan sin tierra (1975) o la Reivindicación del Conde Don Julián (1976), las tres publicadas por la editorial Seix Barral.

 

  •    Nos visita el amigo y poeta Iosu Lerchundi. Iosu es un poeta autodidacto que tiene muy claras las ideas y con quien hablar resulta siempre satisfactorio. Le preguntamos:

   Blog -¿Cómo ves tu poesía?

   Iosu -Mi poesía es un acto espiritual que nace de la entraña, de una experiencia de exclusión y de dolor contenido. Cuando camino por las calles de mi barrio, de mi ciudad, y veo a un necesitado, y me rebelo, estoy escribiendo poesía. Cuando observo la presencia de un joven pidiendo libertad, me conmuevo y siento que estoy escribiendo poesía. Mi poesía está llena de vida. No hay vida sin ella.

   B - ¿Hacia donde se encamina ahora tu poesía?

   I - Mi poesía es una continua denuncia de la sinrazón, la insolidaridad, la manipulación escrita y realizada por gentes que creen estar en posesión de la verdad.

   B - Hubo un tiempo en que los poetas creían o querían cambiar el mundo con el ejercicio y lectura de sus versos. ¿Crees que este presupuesto tiene ahora mismo vigencia?

    I - La poesía puede acentuar las actitudes o comportamientos de aquellas personas que están dispuestas a sacrificar sus intereses por unas nobles conductas.

    B - Y los que en esto somos escépticos te preguntamos: ¿por qué no ocurre o no vemos que ocurra?

    I  -  En nuestra sociedad, los poderosos, los carentes de escrúpulos, quienes tienen facilidades y medios para encaramarse a la cumbre de la pirámide social, se siente reforzados por el confort que da el dinero y el poder. Así es como se olvidan, marginándolos, de quienes, más débiles, no han podido seguir un camino suficientemente estable para tener un hueco digno entre nosotros.

    B  - ¿Hasta cuando?

    I  - No nos damos cuenta de que, al dotar a nuestros hijos exclusivamente de fortaleza y medios, excluimos a otros semejantes que viven diariamente la injusticia generada por ese desenfoque. Algún día llegará ese hermanamiento que el hombre persigue desde sus orígenes civilizados, aunque haya que luchar por ello. Soy un librepensador que ama profundamente la vida y, con ella, la libertad. 

sábado, 6 de diciembre de 2008

Visto, Oído, Leído (Revista de Prensa y Comunicación)

  • La escritora y poeta asturiana Olvido García Valdés acaba de enviarnos un libro primoroso. Se trata de su poesía reunida desde 1982 a 2008, y se titula: Esa polilla que delante de mí revolotea. Olvido es licenciada en Filología Románica y en Filosofía. Ha traducido a Pier Paolo Pasolini y a las rusas Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva. Es codirectora de la revista Los Infolios (desde 1987) y perteneció al consejo editorial de El signo del gorrión (1992 – 2002). Recibió hace un año el Premio Nacional de Poesía. Fue, hasta hace poco, directora del Instituto Cervantes, en Toulouse.

De ella ha dicho Juan Antonio Masoliver: “Hay un camino místico: la dulzura, la levedad, la pureza, lo diminuto, el vacío de las formas. Pero está también el vértigo de lo irreal, la confusión, la desdicha, el miedo ancestral y el tiempo de la muerte. Poesía del cuerpo, del corazón y del alma, de la palabra conversacional y del desgarramiento dramático, de la invocación y el susurro”.

Una muestra:

 

- León de San Jerónimo, perro

de san Antonio, el animal

tiene expresión. Expresión de felino,

mi gato, reconcentrada, obtusa, casi

desesperada, pertinaz, sin ceder, sin dejar

de expresar su expresión. En el museo,

jóvenes visitantes, la cabeza pelada,

                                    padre de tres hijos, del norte o este

de Europa. Paciente, atiende

la muchacha al bebé; el bebé

y la madre, espejo sin expresión. -

 

 

  • A Mikel Laboa, la Diputación de Guipúzcoa acaba de concederle una medalla que parece ser el máximo reconocimiento posible en estos lares. Se habla del cantautor como de un “icono de la cultura vasca”. Eso sí: muy vasca.

Yo, la distinción de marras se la hubiera dado a Imanol Larzabal. Porque Imanol tuvo la voz más profunda y conmovedora de nuestro pequeño país, y sus temas fueron universales. Además, tenemos una deuda con él, una deuda que viene dada por la persecución de que fue objeto aquí mismo, en su tierra, por los intolerantes que esgrimieron su rencor, sus amenazas y también su poder. Nos hemos quedado, como dijo Yupanqui, con el dolor y con la pena.

 

  • En el número 1099 del magazine El Semanal y en la sección de Firmas, el escritor Juan Manuel de Prada escribe un artículo que titula “Animales de compañía”. En dicho trabajo, Prada asegura que el animal, al no tener obligaciones, no puede tener derechos, y éstos sólo pueden ser consecuencia de un pacto entre hombres, dada su condición humana. El argumento jurídico es irreprochable, pero no acaba de convencernos moralmente. Los animales tienen las obligaciones que sus dueños los imponen. Un perro guardián, un San Bernardo o aquellos otros canes -como los que buscan vida bajo los escombros en las catástrofes o conducen a un ciego por las aceras- están sometidos a un trabajo impuesto por el hombre. Y es que partimos de la creencia (y eso ya está en el Antiguo Testamento) de que Dios ha creado a los animales para que ayuden, sostengan y alimenten al hombre, quien podrá usar de ellos a capricho. Este aserto es un invento más de la Teología, sofisma que, como suele ocurrir siempre con muchas de las afirmaciones imposibles de comprobar -y de nuestra factura-, favorece siempre al animal humano. Sabemos, por poner un ejemplo, que miles o acaso millones de caballos han sido descuartizados en unas guerras en las que el hombre, con toda su potencia de raciocinio, se ha capuzado. Sabemos de la tortura de la vivisección, o del calvario de las reses en su fúnebre camino al matadero. Pero tengamos en cuenta que estos seres han sido obligados a alimentarnos, a sostenernos sobre su grupa, a donar sus órganos en aras de hipotéticas investigaciones. ¿Se lo tomaron ellos de buen grado? No intentamos, como señala Prada en su último párrafo “endiosar a los animales”, sino garantizarles una vida digna que, en consecuencia, nos dignificará a nosotros igualmente. Prada, que es hábil polemista y excelente escritor, reconoce, y cito textualmente, que “al hombre le obliga un deber de respeto sobre esa naturaleza que domina, y cualquier intento de esquilmarla deberá considerarse un abuso”. De acuerdo, señor mío, pero no es lo mismo “esquilmar” un campo de lechugas que ahorcar a un galgo veterano, o sacar los ojos al canario para que así cante mejor, o introducir al cachorrillo en una freidora (créanme que ha sucedido) porque el energúmeno -muy humano y muy sujeto de derechos- no tenía forma más leve de darle muerte.

Créame, Sr. Prada, sistemas que protejan a los animales deben ir paralelos a nuestra indiscutida condición de hombres y, si me apura, de cristianos. Que la ley niega a nuestros compañeros de viaje -tengan éstos rabo, colmillos, aletas, alas o pezuñas- lo que los juristas entienden por derechos, es una arbitrariedad. Si utilizamos, ¡y de qué forma! a los animales, éstos deben tener el amparo de las leyes. Porque no se trata de endiosarlos ni de incorporarlos a nuestra humana -o inhumana- condición. Se trata de tener una conciencia sana, un sentido universal de nuestro destino compartido y, cosa deseable, esas gotitas de piedad que derrochó el de Asís.

Mire a los ojos a un humilde chucho, Sr. Prada, colega; tóquele el lomo con los dedos y luego escriba si esa criatura no es merecedora de alguna suerte de derechos, aunque este término no se ajuste al concepto admitido.

J.Aranguren (Blog)

martes, 18 de noviembre de 2008

Visto, Oído, Leído (Revista de Prensa y Comunicación)

  • Seguiremos empeñados en reprobar el uso, por parte de locutores y presentadores de los medio audiovisuales, de ese odioso punto y final. Señores, señoras: digan “punto final” y olvídense de la ilativa. ¿Cuántas veces nos veremos obligados a repetirlo?
  • La entidad Emakume Idazleen ha celebrado su XXI Encuentro de Escritoras. Participaron: Esther Bendahan, marroquí, directora en la actualidad del programa Shalom -en la segunda cadena de televisión española;- Andra Rotaru, nacida en Bucarest, poeta muy premiada en Rumanía; Juana Salabert, parisina, Licenciada en Letras Modernas por la Universidad de Toulouse, que obtuvo el Biblioteca Breve y el Unicaja de Novela Fernando Quiñones; y Zhera Cirak, nacida en Estambul, en 1960, y residente en Berlín. Coordinó nuestra paisana Luisa Etxenike.
  • Le falta un hervor” es una expresión que va ganando progresivamente adeptos. Refiérese a aquello que todavía no está terminado y resulta incompleto. Podemos aplicarla tanto a personas como a cosas. Hace unos años se empleaba casi exclusivamente relacionándola con aquellos varones cuyas actitudes viriles dejaban mucho que desear, y se les notaba. No esta mal la metáfora, pero no la convirtamos en un latiguillo repetido.
  • Oímos en una emisora nocturna la palabra aparataje. Debe de ir referida a “conjunto de aparatos”, pero no hemos hallado este término en nuestros diccionarios. Mejor sería decir “todos los aparatos” que “todo el aparataje”, pensamos.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Visto, Oído, Leído (Revista de prensa y comunicación)

  • Recientemente, una amiga me dijo que el mar le daba yuyu. E indagado por ahí para saber de dónde parte este término que casi es una onomatopeya: yuyu Sin éxito. Existen “yuyo” (hierbajo) y “yuyú” (embarcación china), pero no encuentro yuyu. Se expresa en el sentido de dar reparo, miedo o aprensión. Uno se encoge: “Me da mucho yuyu…”.

La expresión no es fea, nos parece casi infantil y es fácil que tenga un éxito a medio plazo. Pero no abusemos de ella.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Visto, Oído, Leído (Revista de prensa y comunicación)

  •    Leemos en el diario Qué!: Un hombre mata a su mujer embarazada en Jerez… Suponemos que a los jueces poco les importará si la finada quedó embarazada en Jerez o en Puerto Real. Toda duda hubiera desaparecido con una buena construcción: “En Jerez, un hombre mata a su mujer, embarazada”.
  • El día 23 de octubre tuvimos el agrado de recibir, en la sala de que dispone el Ateneo Guipuzcoano para sus conferencias (Biblioteca Dr. Camino), a Ricardo Bada, escritor, periodista y profundo conocedor de muchas literaturas. Bada nos habló de Joâo Guimerâes Rosa, quizás uno de los más señalados escritores que ha dado el Brasil y también la literatura latinoamericana. Guimerâes fue médico de la Fuerza Pública, pero su rechazo ante el dolor ajeno le hizo abandonar el ejercicio de al medicina. Fue, además, diplomático, y en 1962 lo nombraron jefe del Servicio de Demarcación de Fronteras, donde quedó patente su inteligencia y buen hacer. En el año 1963 fue elegido miembro de la Academia de Letras del Brasil. Falleció cuatro años después, a los sesenta.

    Entre sus obras, los relatos: Sagarana, 1946; Corpo de baile, 1956; Primeiras Estórias, 1962; Terceiras Estórias, 1967; y el 1968, ya póstumos, Estas Estórias y Ave, Palavra. Cultivó la poesía: Magma, 1936,  y la novela, con la obra que más fama le ha dado: Grande Sertâo: Veredas.

    Bada lamentó el poco conocimiento que en España se tiene de la literatura brasileña, si exceptuamos a Jorge Amado (Gabriela, clavo y canela), Autran Dourado (La trama del bordado) o la misma Clarice Lispector (Cerca del corazón salvaje). La conferencia fue un éxito.

  • En la misma sala, el lunes 28, estaba anunciada una charla sobre el novelista italiano Elio Vittorini  (Siracusa, 1908 – Milán, 1966). Por indisposición de la conferenciante, no tuvo lugar aquélla, pero sí convendría hablar someramente sobre el escritor. Vittorini, siciliano, formó parte de la pléyade de escritores trasalpinos que surgieron a partir de 1930. De sus primeros compromisos con un fascismo de izquierdas, pasó a militar en el partido comunista. Fue traductor de inglés y dirigió algunas revistas, tales como Il Politecnico y Menabó. Fue un escritor independiente, nada influido por las técnicas de sus coetáneos. Entre sus obras, las novelas: El clavel rojo (1934), Conversación en Sicilia (1941), Hombres y no (1945), El Simplón le guiña el ojo al Frejus (1947), Las mujeres de Messina (1965) y Las ciudades del mundo (1969). De sus libros de relatos, mencionaremos: Pequeña burguesía (1931) y Erica y sus hermanos – La Garibaldina (1956).
  • Desde hace algún tiempo venimos oyendo y leyendo en los medios de comunicación el verbo “tunear”, referido a las modificaciones que los aficionados al automóvil hacen en sus coches. “Tuning”, en inglés, significa “afinar” o “templar”. Creemos, pues, innecesario un feroz anglicismo que nos obliga a conjugar el verbo de esta forma ridícula: “Yo tuneo, tú tuneas”, etc. Como término sustitutivo, vemos óptimo ese “afinar”, aunque “mejorar” también se acomodaría.

   Conocido el esnobismo del español en lo que concierne al idioma, nos tememos que vamos a pasar media vida tuneando. Aquí hemos elegido, como alternativa, un sinónimo que creemos adecuado. La Academia tendrá la última palabra. 

  •  Un compañero me hablaba días pasados de las alegrías que reporta el vino. Y de ahí saltamos al mundo de la pintura y, dentro de él, al maestro Velázquez. Quien se dé una vuelta por El Prado no resistirá la tentación de quedarse unos minutos ante el lienzo de Los borrachos (1628). Porque es gratificante comprobar la alegría de los personajes que, agrupados, celebran el antiquísimo rito de honrar a Baco. Gozo de vivir, gozo de beber. Don de la ebriedad. Y, sin embargo, no es muy frecuente el tratamiento del tema en la pintura española de nuestro siglo de oro. El barroco tuvo siempre una acusada inclinación por lo severo, lo trascendente; incluso por lo tétrico. No nos imaginamos, por ejemplo, a Valdés Leal, dibujando francachelas de borrachitos ; lo suyo eran los osarios. Porque la Contrarreforma estaba allí, y con ella, su amor por las postrimerías. Y Don Diego -que pintó reyes, papas, reinas, militares, nobles, cortesanos, damas de corte, mendigos, bufones, niños disminuidos y hasta el manso mastín de Las meninas, nos dejó este cuadro suyo de El triunfo de Baco quizás como homenaje a tantos amigos del dios pagano.  

  Habría que remitirse a la pintura flamenca y holandesa (recordemos a Hals) para toparse, por aquella época, con lienzos en los que el buen yantar y el buen beber tienen allí su representación. Aquellos artistas festejaban la vida. Los españoles evocábamos a la muerte.

domingo, 26 de octubre de 2008

Visto, Oído, Leído (Revista de prensa y comunicación)


  • Leído en el diario Qué!: La crisis sienta en la misma mesa a Zapatero y a Rajoy. ¡Qué incómodos tiene que sentirse ambos prebostes sobre la mesa, y qué mal educados…! Creemos que lo que quiere decir el corresponsal es que se sentarán “a la misma mesa”.
  • El Ayuntamiento de San Sebastián, en un alarde de talante igualitario, va a exigir a las tamborradas que sean mixtas. Las de los hombres incorporarán mujeres; y las femeninas, hombres. En caso contrario retirarán las subvenciones… La paridad trae estas paridas.
  • Las prejubilaciones van a dar mucho trabajo a los sicólogos. Imagínense a un señor de cuarenta y nueve años o cincuenta y pocos -un viejo prematuro-, encerrado en su casa y oscilando de la cocina a la alcoba y de ésta al comedor. Durante horas. La resignada esposa terminará cascándole con el rodillo del pan, a no ser que ella trabaje. En tal caso, el varón aprenderá la delicia de hacer el pasillo, la cocina, el baño, atender la lavadora y el lavaplatos, coser, planchar las camisas y los pantalones, y, si me apuran, limpiarle el culo al nietecillo.

De esta forma no sólo trabajarán más los siquiatras, harta tarea -me figuro- para los abogados matrimonialistas y, a lo peor, para los médicos forenses.

  • Nuestra moderna dependencia del plástico se está convirtiendo en una continua maldición. Nacemos entre guantes de plástico, nos ayuntamos con funditas de plástico y, cuando morimos, nos entierran junto a tiras de plástico. Ya somos el homo plásticus, o así.
  • Hace unos días, la “inteligencia” donostiarra y la clase política homenajeó al cocinero donostiarra Arzak. Se le nombró “vasco universal”. Esto corrobora mi teoría de la pirámide. Arriba, en la cúspide social, los fogoneros. Y es que, para nosotros, está visto que el órgano privilegiado es el estómago; corazón y cerebro van a la cola.
  • Nos alegramos mucho, el otro día, al ver a Luz Casal, ya restablecida de su dolencia, ofreciéndonos su repertorio de canciones. Luz es una gran cantante (…y no me importa nada), una mujer cabal y una gran señora. Adelante, preciosa.

lunes, 20 de octubre de 2008

Visto, Oído, Leído, (Revista de prensa y comunicación)

  •   El 8 de octubre disfrutamos de la conferencia que el arabista y Catedrático de Estudios Islámicos de la Universidad Complutense de Madrid, Mahmud Sohb, dio en las vetustas salas del Ateneo de San Sebastián (Biblioteca Dr. Camino). Nos ilustró sobre los diferentes mundos: el árabe, el mahometano, el islámico, el mauritano (que llamamos “moro”). Habló de poetas y de poesía. De literaturas varias. Mahmud es una mente abierta al mundo, con una experiencia rica en viajes, en encuentros, en lecturas y estudios. El tiempo de su charla pasó como un viento fino, refrescante. Nos prometió volver.
  • A “Los Secretos”, ese ya legendario grupo musical que representó la tristeza y el desencanto de la movida madrileña de los ochenta (“mis lágrimas se mezclan con alcohol…”), les han hecho recientemente un homenaje en el que intervino, mi viejo amigo Joaquín Sabina. Murió Urquijo, irrepetible, pero el conjunto ha sabido permanecer con un trabajo dignísimo. Enhorabuena.
  • En cuanto a Sabina, mi último encuentro con él fue en Palma de Mallorca, sobre el 84, donde tuvimos la oportunidad de charlar a lo largo de una comida en un restorán de menús murcianos, en mi barrio de El Terreno. Recuerdo, como anécdota, que Joaquín no podía probar el vino -que le gusta horrores- porque estaba tomando antibióticos contra una infección oportunista que afectaba a sus vías bajas. Sabina estaba muy interesado en la fuerza que pudiera tener el Partido Comunista de Euskadi. Yo le advertí de que era un partido cuasiresidual, al menos entonces, y él pareció algo sorprendido. Mi contertulio hizo la mili en Palma, en una Agrupación de Artillería, y sentía nostalgia por la isla y sus gentes. Presentaba, en aquella oportunidad, un espectáculo musical muy interesante, donde se exhibía una atractiva joven a la que llamaban “la muchacha de los muslos de oro”.

  A Joaquín tuve ocasión de conocerlo, a finales de los setenta, en el entrañable barrio de Lavapiés, en una tabernita que se llamaba “El Buscón”. Conmigo siempre fue amable, con esa punta acanallada, de intelectual madrileño de la rue, que le va tan bien.

   Supongo que seguirá militando en la izquierda radical, aunque departa y cene con la realeza española.

 

  •    Hemos hecho hincapié, en anteriores blogs, en esas palabras o frases hechas que, repentinamente, se ponen de moda y nos abruman. Hablamos con anterioridad de la verdad es que, de protocolo, de que te cagas, de súper y de mogollón. Ahora escuchamos, cada vez con mayor frecuencia, eso de ¡con la que está cayendo! Nos parece ilustrativa la metáfora, siempre referida a un proceder poco oportuno habida cuenta de que existen otros más perentorios. Vale, pero el riesgo es que prolifere tanto, que ya nos suene a cajas destempladas.
  • De igual manera, una ágil comentarista de Radio Intereconomía parece muy aficionada a decir que tal asunto es de aurora boreal. Suponemos que se refiere a algo muy claro o evidente (¿de libro?). No está mal la comparación, pero no abuse.
  • La librería estaba situada en un sitio céntrico de San Sebastián. Estaba bien provista de revistas y de libros. Fue la segunda tienda a la que acudí cuando publiqué mi primer poemario. En el mostrador atendía un hombrón de cuerpo formidable y cabeza ad hoc. Miró el cuaderno con desdén y murmuró sonriéndose: “Hace falta mucho humor para publicar un libro de poesía”. Ahora pienso que si me hubiese dicho que hacían falta güevos, se lo hubiera perdonado. Pero no. Además, sólo me cogió dos ejemplares.

   Yo fui algo estúpido, pues el personal de la tienda tenía fama de ser proverbialmente antipático. Me la enfundé.

   Ahora veo con frecuencia al gigante, al cual, cabeza y trasero le siguen creciendo sin mengua alguna. Supe que cantaba en no sé qué coral, ochote o lo que fuere. Tenía que haberle dicho en aquella ocasión: “¡Pues también hace falta humor para ir por la vida soltando gorgoritos!”. Lamentablemente, yo era muy joven….

   La venganza no está hecha para mí. 

domingo, 5 de octubre de 2008

Visto, Oído, Leído

  • Un buen amigo dudaba de la ortografía de la novela de moda: El niño con el pijama de rayas. Me decía que le sonaba más correcto “a rayas”. Según los gramáticos, en este caso, la A ocupa ilegalmente el puesto de la preposición De. No se dirá: Camión a gasógeno, ni transistor a pilas, sino de gasógeno y de pilas. El uso frecuente, no obstante, prefiera la preposición A. El futuro va a decidir.
  • He leído que al escritor vasco Anjel Lertxundi le van a llevar un libro al cine. La cinta se llamará Zorion perfektua. La protagonizarán tres vascos: Anne Igartiburu, Alberto Berzal y Elena Irureta. La dirigirá otro vasco: Javier Elortegui. La productora es vasca: Pausoka. Una vez más, aquí los productores se decantan y apuestan por los creadores euskaldunes. Si sale algún perro, seguro que será autóctono: pastor vasco. Acá, el que escribe en vascuence es profeta (o croqueta) en su tierra. Pero ¿existe la cultura en castellano? Si existe, bien arrumbada está. No le dan ni agua, oigan…
  • Estaba cantado. La película de José Luis Garci, Sangre de mayo, no ha sido seleccionada por la Academia de Cinematografía para representar a España ante el certamen de los Oscar. Queda claro que Garci no despierta muchas simpatías entre sus compañeros del celuloide. Nosotros le consideramos a él y a Víctor Erice como los dos directores más meritorios del actual cine español. Incluso así, nos representará la cinta de otro buen director: José Luis Cuerda. 

lunes, 22 de septiembre de 2008

Visto, Oído, Leído

  • Hemos leído, en una revista del bajo vientre, unas declaraciones de la artista Angelina Jolie. “¿A qué mujer, en determinado momento, no le ha apetecido tirarse al suelo, ensuciarse y empezar a dar saltos?”, dice la diosa.
    Q.P. no sabe si el jolgorio les ha ocurrido a muchas señoritas, pero es posible que la jolie Jolie nos esté hablando de esa fase “anal” de la que tanto habló Sigmund Freud.
  • Se felicitan los ciclistas ciudadanos porque ya disponen, en el área guipuzcoana, de treinta y dos kilómetros de bidegorris; pronto llegarán a los cincuenta. En un periódico local, un ciudadano -sociólogo y abogado por más señas- lanza la idea de que automóviles y motocicletas circulen por la calzada a un máximo de veinte por hora; así, según él, se liberarían las aceras de los ciclistas peligrosos, que podrían elegir la calzada para sus raids. La idea no es mala del todo, pero se daría la paradoja de que la zonas rápidas para circular en bicicleta serían las aceras (muchachitos circulando por ellas a treinta o cuarenta por hora, con plato grande y piñón pequeño, los vemos todos los días). Sin embargo, se colapsaría la calzada, lentísima, con gran deterioro para taxis, ambulancias y servicios públicos.
    Muchas advertencias hemos leído, en el mencionado diario, auspiciadas por el grupo kalapie, y acertadas. Pero echamos en falta que este colectivo desarrolle una auténtica labor de pedagogía ciudadana para que los energúmenos que circulan fuera del carril-bici respeten a los viandantes (algunos de ellos, caso de los viejecitos, aterrados). ¿No será que el citado calapié se les ha subido a las meninges a los de su mismo nombre?
  • Mi viejo ordenador empieza a darme sorpresas desagradables. Ha comenzado a convertirse, como la mayoría de los ancianos, en un ser impredecible. Y es que las máquinas tienen inteligencia artificial, pero cometen errores que las acercan a los comportamientos de las humanas criaturas.
    ¡A quién no se le ha detenido el limpia cristales del automóvil -las dichosas escobillas- cuando más diluviaba?; ¿qué ama de casa no ha sufrido el parón de su lavadora cuando más huéspedes tenía en su hogar?; ¿a qué atractivo joven no se le ha atascado la cisterna del w.c. justo la noche en que tenía una simpática jovencita para compartir, con velas y champán, una feliz velada?
    ¡Ay, las máquinas, las máquinas! Ellas también se cansan, ellas también tienen su corazoncito.
  • La bandera de la Concha se la ha llevado una tripulación cántabra: Castro Urdiales. Junto a los hombres, y por primera vez, han regateado las mujeres (un aplauso para las feministas). Y han ganado gallegas y santanderinas. Todo esto nos demuestra que hay gente por ahí muy preparada y que la supuesta preponderancia del remo vasco está marcando su declive. Recuerdo a un arrantzale que estaba firmemente convencido de que el remo lo habían inventado los hijos de Aitor; no los chinos ni los vikingos… La humildad siempre es buena si la empuja el corazón, y reconocer los éxitos ajenos es de bien nacidos
  • Para nuestra desgracia, o la de los teleadictos, vuelven a la pantalla chica dos bodrios inenarrables: Física y Química y Las tontas no van al cielo (Blog), ejemplo nada común de la roma inteligencia y el mal gusto de nuestros guionistas, quienes, para más risa, cobran dineritos a manta. Inteligentes, absténganse.
  • Dice Roland Barthes: “… La estupidez debe ser un núcleo duro e indivisible, un primitivo: imposible descomponerla científicamente (si fuera posible un análisis científico de la estupidez, la TV se vendría abajo). ¿Qué es? ¿Un espectáculo, una ficción estética, tal vez un fantasma? ¿Acaso deseamos incorporarnos al cuadro? Es bello, es sofocante, es extraño. De la estupidez yo no sabría decir más que una cosa: que me fascina.”

domingo, 14 de septiembre de 2008

Visto, Oído, Leído

  •     Los niños vuelven al colegio con alegría o con lágrimas. El primer mes del curso es la temporada de los aviones de papel. Anochece antes. Según los datos leídos en los diarios, sólo un tercio de los alumnos matriculados en el País Vasco recibirán cursos bilingües. Al 63 por ciento se les darán los cursos en vascuence (euskara). Queda claro que la Consejería de Educación está apostando fuerte (lo viene haciendo desde hace treinta años) por la lengua de Aitor. Por otro lado, muchos padres pensarán que el euskara va a ser imprescindible para sus hijos si éstos, en el futuro, quieren colocarse o desarrollar una profesión en los límites vascongados.

El tiempo nos dirá si tal endogamia es saludable o nefasta.

Indudablemente, para los niños en cuyos hogares se habla vascuence, el aprendizaje será mucho más fácil. El problema va a quedar restringido a los muchachos que tienen padres y familiares que ignoran el euskara; muchísimos. A estos niños, sin el caldo de cultivo de la diaria conversación familiar, la lengua vernácula les puede dar más de una jaqueca…Pero las cosas están así y, aunque no nos gusten, no podemos menos que aceptarlas.

  • El monstruote que edificó Moneo: los Kubos, que sustituye en Donostia al antiguo, bonito y pastichero Kursaal, suele servir, en su fachada más visible, para que algún listillo del Ayuntamiento conmemore tal o cual fecha o evento. Hacia el 20 de enero lo vemos convertido en una inmensa bandera (la del señalero del puerto, ya aceptada por el alcalde, pero no la auténtica de la ciudad, blog, históricamente documentada). Por las calendas del feminismo contemplaremos un gran lazo malva; sobre el primero de noviembre, otro lazo rosa: el del Sida. Si llegan las carnestolendas, el grafitero se encargará de tintar los balcones con diversos colorines. En cuanto al estandarte del mundo gay, aún no lo he visto, pero no tardará en aparecer si la fecha es propicia. En estos días de regatas, un grosero dibujo que ocupa, como hemos dicho, toda la fachada acristalada, nos recuerda que hay que promocionar el euskara: “Un pequeño esfuerzo basta”.

Si bien las intenciones no son malas, con estas prácticas se destruye el poco encanto que tiene, si es que lo posee, esa lonja de pescado llamada Kubos. Práctica pueblerina, hortera y casposa. Donde hay patrón…

  • Una vez a la semana juego con mi apósito, compresa y resto sanitario favorito. Se llama Gorka y es un muchachito de pelo ensortijado, guapo él y vivaracho, al que la vida le reluce en unos ojos que buscan el color de la albahaca. Cuando, con cinco meses y medio de embarazo, a su madre le propusieron la alternativa de abortar o dar a luz, ella decidió esto último, con todo el riesgo que suponía para madre e hijo. Nació Gorka, por tanto, con cinco meses y medio, y tuvo que pasar largo tiempo en las cunas de la Maternidad.

Yo le he llamado apósito, compresa, etc. porque en eso se hubiese convertido si algunos planes de nuestro gobierno, o la malvada vista gorda de algunas autoridades sanitarias, en ciertos mataderos clínicos, se llegan a adelantar. Gorka, ceniza de crematorio, o de vertedero. Gorka, “resto sanitario”.

Le veo a Gorka los domingos y doy gracias a la Providencia.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Visto, Oído, Leído

  • El Ayuntamiento de Salamanca, habida cuenta de que en la ciudad del Tormes proliferan las señoritas de la vida, ha decidido erradicar este problema. Lo más curioso es que ha colocado, en sitios visibles de la ciudad, cartelones con la efigie de un hombre joven, de espaldas. Y un letrero reza: “¿Tan bajo te tienes, que necesitas pagar?”.                                                                                                                     Creo que en otro blog, ya lejano, tocamos este asunto. La prostitución es mala en sí misma, pero resuelve problemas a los ciudadanos que no pueden llevar una sexualidad normal. No todo el mundo es joven, no todo el mundo es guapo y atractivo, no todo el mundo tiene dinero. No todo el mundo. Hay viudos, hombres que no tienen relaciones íntimas con su pareja, tímidos, malformados, gente cercana o ya en la tercera edad, amantes del sexo frío. Todos éstos, según reza el cartel, deberían estar ligando por ahí, porque el asunto se resolvería rápida y fácilmente, ¿no? .                                            Lo que se debe haber, pensamos, es mejorar la situación de estas trabajadoras del sexo; evitar que zascandileen  por calles transitadas o en presencia de menores que pudieran escandalizarse. En Lyon, en Amsterdam, en Londres y otras ciudades europeas lo han conseguido. Y, por supuesto, estas señoritas deberán poseer su tarjeta de salud, liberarse del chulo y de la droga y pagar religiosamente sus impuestos, cosas de las que están lejos, por el momento, en España.
  • Conocedora de que los que hacemos QP somos muy perreros, nuestra amiga Ainara nos ha contado una fascinante historia de su perra Medea. Resulta que Ainara se quedó encinta de su primer hijo. A medida que iba avanzando el embarazo, la muchacha iba convenciéndose de era objeto, cada vez más, de las atenciones de su perra; ésta la  olisqueaba con frecuencia y gustaba mucho de su compañía. Dos días antes del alumbramiento, Ainara vio cómo Medea se iba a un rincón de la casa y allí empezaba a arañar nerviosamente con sus patitas delanteras. Además, se llevó a su rincón los objetos a los que más cariño profesaba: una pelota de tenis, un bote de Aquarius, una madeja grande de hilo rosa, un burrito de felpa mordisqueada por los bordes, etc.; eran sus tesoros. Cuando nuestra amiga llegó a casa con la recién nacida, la perra la olió concienzudamente, le lamió la planta de los pies (la saliva del perro es sarcótica, o sea, cicatrizante) y durante más de una semana no quiso separarse de la cuna…Ainara piensa que su perra está firmemente convencida de que a la niña la trajeron a este mundo entre las dos
  • Desde hace unas semanas, un despreocupado francés que será, naturalmente, naturista, se pasea por los lugares más emblemáticos de la ciudad totalmente desnudo. Lo hace en bicicleta. Y hemos dicho totalmente, pero hay que precisar. Sus únicas ropas son los calcetines y unas zapatillas blancas de hacer deporte. El hombre sonríe beatíficamente a quienes pasan a su lado; húrtase a miradas soeces. Parece feliz.Consideramos que una decisiva conquista del hombre ha sido la ropa. Para taparse y guarecerse cazaba fieras, las despellejaba, curaba sus cueros y sus pieles y, al final, cubríase con ellos. Desde entonces, la historia del vestido constituyó una historia fascinante, a la cual un día nos referiremos. En la actualidad, la moda mueve tantos millones que, de pensarlo, los ojos se nos hacen chiribitas. Comprendemos también el placer del desnudo, porque en cueros, verdaderamente, se está muy cómodo, liberado uno de convenciones. Lo que ocurre es que esto queda reservado para nuestra intimidad. Compartir humores y sudores con la gente de nuestro entorno, por no querernos comprar una triste camiseta de algodón y unos pantaloncitos, nos parece una garrafal falta de educación.Creemos que a nuestro amable gabacho le vendría muy bien una semanita picando grava en Pancorbo. Así, en pelota; mayormente, en el mes de febrero. Puede que de este modo recuperase su amor por las indumentarias.
  • Lo antedicho me retrotrae a mis paseos por Ses Salines, en Ibiza, o Es Carbó, en la mallorquina colonia de San Jordi; playas estas donde se toleraba el desnudo. Una mañana, en Es Carbó, me interné sin mala intención -se lo juro- en la zona donde se protegía el nudismo (de modo habitual, esta práctica se admite en las tres islas Baleares). Yo llevaba mis tradicionales “bermudas”, prenda por la que siempre sentí un apego especial… Y he aquí que se me aparece, viniéndose hacia mí con el brazo tendido, una señorita escultural, en espléndidos y totales cueros, cual arrancada de los Play Boys que yo acostumbraba leer en la peluquería. ¡Temblores, vacilación! ¿Vade retro? Cuando estuvo a dos pasos -yo tenía el sol de frente- me di cuenta de que la diosa era nada menos que mi jefa de redacción en el periódico… Y ella: -Bòn día, Jordi. ¿còm ho pàssa? -Le respondí que bien, aunque el gesto de mi cara recordara todo menos la serenidad.
  • Hablando de veleidades, siempre me sorprendió esa seguridad que tienen los musulmanes de que, en la otra vida, los justos serán atendidos en su correspondiente edén por setenta y tres vírgenes. ¡Caramba!, me figuro que el nivel de las vírgenes irá descendiendo según el uso que el afortunado irá haciendo de ellas ¿O se  reponen? Y estando en esto, me acuerdo de lo que dijo Hemingway: “La diferencia de acostarse con una virgen o con otra que no lo es viene a ser que con la virgen siempre te haces daño… Y nunca sabes si le va a gustar. ¡Era listo el de Illinois!

Visto, Oído, Leído

  • El “culo con anteojos”, ese feo logotipo que promueve una hipotética ciudad de la cultura (San Sebastián, 2016) ya se ve adherido a los cristales de los múltiples comercios y sedes oficiales de la villa. Pensamos que mucho tendría que cambiar la gestión municipal o, al menos, la de quienes son responsables del departamento más ilustrado, para ofrecer a medio plazo un horizonte atractivo.
  • En una radio local, una adorable entrevistada hablaba el otro día de un biologicista. Nos estremecimos ante la palabra. Este neologismo quizás halle futuro, pero de momento no lo registra la Academia.
  • Leemos en una revista nacional: Francia lo apoya, ¿e Inglaterra? No debemos olvidar que la letra Y se convierte en E cuando la palabra siguiente empieza por el fonema I (terso e hilado) pero no cuando inicia diptongo (nieve y hielo) ni cuando Y comienza una interrogación: “¿Y Inglaterra?”.
  • “Confederalización”. He aquí otra palabra oída recientemente pero que no aparece en los diccionarios. Sin embargo, no encontramos término que exprese la acción de formar confederaciones. Muy probablemente, “confederalizar”, como neologismo, halle fortuna.
  • Oímos apalizar con el sentido de “dar una paliza”. Ignoramos cómo se ha formado el término, puesto que tampoco encontramos palizar. Pero sí “apalear”: dar con un palo a alguien o aventar el grano. Estamos confusos.  
  • Hay que ver el problema que tienen nuestras señoritas con su nariz. En un divertido reportaje de televisión aparecía ayer mismo una docena de famosas y famosetas luciendo sus nuevas napias tras pasar por el fisio o por el cirujano de mayor postín.Sostiene QP que la nariz es uno de los miembros del rostro que mejor define el conjunto de éste, que armoniza con él y forma un todo muy personal. Modificar la nariz es crear un desequilibrio; es algo contranatural que, de manera perceptible, notamos los demás, los no operados. Muy pocas mujeres ganan tras estas operaciones para ricas, pijas, presumidas e insatisfechas. A la postre convierten sus rostros en algo inarmónico, desagradable.Leticia Ortiz, pensando acaso en las monedas que se acuñarán el día de mañana, cuando ella sea reina (si no lo remedia, de una vez por todas, una república), se ha retocado la nariz. Esta chiquilla tenía una napia ligeramente aquilina -dicen que es señal evidente de fidelidad- que se compadecía con un rostro rico en ángulos, en aristas. Estaba muy guapa. Puede que ahora su nariz sea más perfecta, responda al canon griego o se acerque en sus formas al hociquito de Cleopatra o de Nefertiti en Tell el-Amarna. Así y todo, creemos que nuestra guapa Leticia ha perdido, por un exceso de rigor cortesano, buena parte de su personalidad.
  • Las aceras de la ciudad de San Sebastián ya están siendo, sin miedo a equivocarnos, las más peligrosas de España. Hoy, el desdichado e inerme peatón se ve asediado por ciclistas abrumadores, mozuelos con Sancheskis rompe-tobillos, patinadores con monopatín y hasta corredores pedestres que marchan de dos en dos despreocupadamente.El peatón sin ojos en el cogote está perdido. No le vendría mal un espejo retrovisor, chisme que podría situar a la altura de la cadera… Porque los más peligrosos -¡qué metáfora!- son los que te pueden dar por detrás.
  • Un amigo y buen conversador me dijo hace unas horas que él suele dividir el mundo entre los listos y los tontos. Es ésta una dicotomía algo simple, pero nos sirve. Yo prefiero separar el mundo entre la gente honrada y la deshonesta (ya ven, el puñetero matiz moral). Y, justamente, a los primeros los toman muchas veces por tontos; y a los segundos, por listos.
  • Vemos que los empleados de los servicio de jardinería de esta ciudad están sembrando estratégicamente grandes matas de jazmín. Estos arbustos oleáceos son originarios de Persia y crecen de manera espectacular en países cálidos y templados, junto a tapias y rinconeras defendidas del viento. Su olor, persistente al atardecer, es embriagador. Recuerdo una casa, en El Terreno, que estaba materialmente abrazada por esas plantas, algunas de las cuales formaban como un arco profundo y umbroso que conducía hasta el zaguán. Al comenzar la calle, el caminante ya comenzaba a recibir estos efluvios, aromas que continuaban persiguiéndote muchos metros más allá del porche.El olor a santidad debe de ser parecido.
  • Una ilustre escritora local me envía una prueba o test para que opine sobre el cambio climático. No voy a insistir en el asunto, pues ya nos ocupamos extensamente en algún blog precedente. Le digo, al final, que en los países seudototalitarios, como España, los gobiernos tienen mucho interés en alarmar a los ciudadanos con este tipo de cuestiones, maniobra con la que consiguen que no nos preocupemos ante otras cosas más próximas, más urgentes, más necesarias de rápida solución.
  • Con el mes de septiembre reaparecen los diarios gratuitos. Por cierto, en el primer número septembrino de Qué?, leemos: Asesina a su mujer a cuchilladas de madrugada. Una coma tras “cuchilladas” habría hecho inteligible el mensaje. Tal como está redactado, cabe preguntarse si, además de las cuchilladas de madrugada, las hay de mediodía, de media tarde, de medianoche, etc. ¡Qué importantes son las comas!
  • Comienza la Liga Nacional de Fútbol, motivo suficiente para enardecer a buena parte del personal y a crear tensiones hogareñas por el dominio del televisor. La crisis, “débil coyuntura económica” en boca del gobierno, se traslada a los clubes y a sus formaciones balompédicas; los fichajes brillan por su ausencia, ¿Ganará la liga algún humilde equipo de patadón y tentetieso? Sería bonito.
  • Un ilustre e ilustrado labrador me predice para este año un invierno largo y riguroso. ¿Cómo lo supo? Pues porque las castañas, que deben caer de los arbolitos allá entrado octubre, lo están haciendo ahora, las muy cucas.¡Ay!, como se entere Zapatero, le echará la culpa al cambio climático. Seguro.
  • Un amigo nuestro, en eventual viaje a China, nos decía que en Pekín, donde circulan cientos de miles de bicicletas, éstas van por la calzada, entre tranvías, automóviles (pocos), “Hondas” y algún que otro carricoche. Por la acera, solamente iban los peatones, y las ratas por las alcantarillas. Pero ciclistas por la acera, ni uno. ¿Qué pensará de todo esto Kalapié? ¿Quiénes están más avanzados: ellos o nosotros? Pregúntenselo a nuestros abuelitos cada vez que tienen que cruzar La Concha o el puente de Santa Catalina.