martes, 9 de diciembre de 2008
sábado, 6 de diciembre de 2008
Fábulas literarias : "El jilguero y el cisne"
Fábulas literarias
El jilguero y el cisne
de Tomás de Iriarte
Calla tú, paxarillo vocinglero
(dixo el cisne al Xilguero:)
¿A cantar me provocas, quando sabes
que de mi voz la dulce melodía
nunca ha tenido igual entre las aves?
El Xilguero sus trinos repetía;
y el cisne continuaba: ¡Qué insolencia!
¡Miren cómo me insulta el musiquillo!
Si con soltar mi canto no le humillo,
dé muchas gracias á mi gran prudencia.
¡Oxalá que cantaras!
(le respondió por fin el pajarillo:)
¡Quánto no admirarías
con las cadencias raras
que ninguno asegura haberte oído,
aunque logran más fama que las mías!...
Quiso el cisne cantar, y dió un graznido.
¡Gran cosa! Ganar crédito sin ciencia,
y perderle en llegando á la experiencia.
martes, 18 de noviembre de 2008
Fábulas Literarias : "El papagayo, el tordo y la marica" (Tomás de Iriarte)
Fábulas literarias
El papagayo, el tordo y la marica
de Tomás de Iriarte
[editar]FÁBULA XXIV
Oyendo un tordo hablar á un papagayo,
quiso que él, y nó el hombre, le enseñara;
y con sólo un ensayo
creyó tener pronunciación tan clara,
que en ciertas ocasiones
a una marica daba ya lecciones.
Así salió tan diestra la marica
como aquel que al estudio se dedica
por copias y por malas traducciones.
domingo, 9 de noviembre de 2008
Fábulas Literarias : "El manguito, el abanico y el quitasol"
Fábulas literarias
El manguito, el abanico y el quitasol
de Tomás de Iriarte
[editar]FÁBULA XIV
Si querer entender de todo
Es ridícula presuncion,
Servir sólo para una cosa
Suele ser falta no menor.
Sobre una mesa cierto día
Dando estaba conversacion
A un Abanico y á un Manguito
Un Para-aguas ó Quitá-sol;
Y en la lengua que en otro tiempo
Con la Olla el Caldero habló, [1]
A sus dos compañeros dixo:
¡O qué buenas alhajas sois!
Tu, Manguito, en hibierno sirves;
En verano vas á un rincon:
Tu, Abanico, eres mueble inútil
Quando el frió sigue al calor.
No sabéis salir de un oficio.
Aprended de mí, pese á vos;
Que en el hibierno soi Para-aguas,
Y en el verano Quita-sol.
- ↑ Alude á la Fábula que escribe Esopo del Caldero y la Olla, disculpándose con este exemplo la impropiedad en que parece se incurre haciendo hablar no sólo á los Animales, sino aun á las cosas inanimadas, como son el Manguito, el Abanico y el Quita-sol.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Fábulas literarias : Tomás de Iriarte :"La parietaria y el tomillo"
Fábulas literarias
La parietaria y el tomillo
de Tomás de Iriarte
Yo leí, no sé donde, que en la lengua herbolaria
Saludando al Tomillo la hierba Parietaria,
Con socarronería le dixo de esta suerte:
Dios te guarde, Tomillo: lástima me da verte;
Que aunque mas oloroso que todas estas plantas,
Apénas medio palmo del suelo te levantas.
El responde: Querida, chico soi; pero crezco
Sin ayuda de nadie. Yo sí te compadezco;
Pues, por mas que presumas, ni medio palmo puedes
Medrar, si no te arrimas á una de esas paredes.
Quando veo yo algunos que de otros Escritores
A la sombra se arriman, y piensan ser Autores
Con poner quatro notas, ó hacer un prologuillo,
Estói por aplicarles lo que dixo el Tomillo.
domingo, 26 de octubre de 2008
Fábulas literarias : "La campana y el esquilón" (Tomás de Iriarte)
Fábulas literarias
La campana y el esquilón
de Tomás de Iriarte
En cierta catedral una Campana había
Que sólo se tocaba algun solemne día.
Con el mas recio son, con pausado compas
Quatro golpes, ó tres solía dar no más.
Por esto, y ser mayor de la ordinaria marca,
Celebrada fué siempre en toda la comarca.
Tenía la ciudad en su jurisdiccion
Una aldéa infeliz, de corta poblacion,
Siendo su parroquial una pobre iglesita
Con chico campanario á modo de una ermita;
Y un rajado Esquilon, pendiente en medio de él,
Era allí quien hacía el principal papel.
A fin de que imitase aqueste campanario
Al de la catedral, dispuso el vecindario
Que despacio, y mui póco el dichoso Esquilon
Se hubiese de tocar sólo en tal qual funcion.
Y pudo tanto aquello en la gente aldeana,
Que el Esquilon pasó por una gran Campana.
Mui verosímil es; pues que la gravedad
Suple en múchos así por la capacidad.
Dígnanse rara vez de despegar sus labios,
Y piensan que con esto imitan á los sabios.
lunes, 20 de octubre de 2008
Fábulas Literarias : "El oso, la mona y el cerdo"(Tomás de Iriarte)
Fábulas literarias
El oso, la mona y el cerdo
de Tomás de Iriarte
FÁBULA III
Un Oso con que la vida
Ganaba un Piamontes,
La no muí bien aprendida
Danza ensayaba en dos pies.
Queriendo hacer de persona,
Dixo á una Mona: ¿Qué tal?
Era perita la Mona,
Y respondióle: Mui mal.
Yo creo, replico el Oso,
Que me haces poco favor.
¿Pues qué? mi aire no es garboso?
¿No hago el paso con primor?
Estaba el Cerdo presente,
Y dixo : Bravo! bien va!
Bailarin mas excelente
No se ha visto, ni verá.
Echó el Oso, al oir esto,
Sus cuentas allá entre sí,
Y con ademan modesto
Hubo de exclamar así:
Quando me desaprobaba
La Mona, llegué á dudar:
Mas ya que el Cerdo me alaba,
Mui mal debo de bailar.
Guarde para su regalo
Esta sentencia un Autor:
Si el sabio no aprueba, malo!
Si el necio aplaude, peor!
sábado, 11 de octubre de 2008
Fábulas Literarias : "El escarabajo" (Tomás de Iriarte)
El escarabajo
de Tomás de Iriarte
(Lo delicado y ameno de las buenas letras no agrada a los que se entregan al estudio de una erudición pesada y de mal gusto.)
Tengo para una fábula un asunto,
que pudiera muy bien... pero algún día
suele no estar la musa muy en punto.
Esto es lo que hoy me pasa con la mía;
y regalo el asunto a quien tuviere
más despierta que yo la fantasía;
porque esto de hacer fábulas requiere
que se oculte en los versos el trabajo,
lo cual no sale siempre que uno quiere.
Será, pues, un pequeño escarabajo
el héroe de la fábula dichosa,
porque conviene un héroe vil y bajo.
De este insecto refieren una cosa:
que, comiendo cualquiera porquería,
nunca pica las hojas de la rosa.
Aquí el autor con toda su energía
irá explicando, como Dios le ayude,
aquella extraordinaria antipatía.
La mollera es preciso que le sude
para insertar después una advertencia
con que entendamos a lo que esto alude;
y según le dictare su prudencia,
echará circunloquios y primores,
con tal que diga en la final sentencia
que así como la reina de las flores
al sucio escarabajo desagrada,
así también a góticos doctores
toda invención amena y delicada.
domingo, 5 de octubre de 2008
Fábulas literarias : Tomás de Iriarte : "La ardilla y el caballo"
Fábulas literarias
La ardilla y el caballo
de Tomás de Iriarte
Mirando estaba un ardilla
a un generoso alazán,
que dócil á espuela y rienda,
se adestraba en galopar.
Viéndole hacer movimientos
tan veloces y á compás,
de aquesta suerte le dixo
con mui poca cortedad:
Señor mío,
de ese brío,
ligereza,
y destreza
no me espanto;
que otro tanto
suelo hacer, y acaso más.
Yo soi viva,
soi activa;
me meneo,
me paseo,
yo trabajo,
subo y baxo,
no me estói quieta jamás.
El paso detiene entonces
el buen potro, y mui formal,
en los términos siguientes
respuesta á la ardilla da:
Tantas idas
y venidas,
tantas vueltas
y revueltas
(quiero, amiga,
que me diga),
¿son de alguna utilidad?
Yo me afano;
mas nó en vano.
Sé mi oficio,
en servicio
de mi dueño,
tengo empeño
de lucir mi habilidad.
Con que algunos escritores
ardillas también serán
si en obras frívolas gastan
todo el calor natural.
