jueves, 28 de agosto de 2008

Visto, Oído, Leído

“Protocolo” es un término que goza en la actualidad de un auge extraordinario. Para todo hay protocolos. En nuestras diarias actividades se dan diversos protocolos; la administración está sembrada de protocolos, y también el mundo de los medios, de la industria y el comercio, la medicina, el deporte, la moda… Apenas damos unos pasos por la calle y ¡zas! te tropiezas con el omnipresente protocolo. Ahora veremos los sinónimos a mano: “ceremonia”, “ceremonial”, “etiqueta”, “ritual”, “registro”. Y dice doña María: Protocolo. (1) “Conjunto de los originales de las escrituras y otros documentos notariales que se custodian”. (2) “Acta o conjunto de actas relativas a un acuerdo diplomático”. (3) “Conjunto de reglas para la celebración de las ceremonias diplomáticas o palatinas. Por extensión, conjunto de las reglas de cortesía o de urbanidad usadas en cualquier sitio. Ejemplo: El protocolo no permite ir en mangas de camisa”.

Palabras derivadas: “Protocolar”, “protocolario”, “protocolización”, “protocolizar”.

No obstante, yo estoy convencido de que quienes ahora hablan de protocolo no lo hacen por usar alguna de las acepciones señaladas. Me temo que se refieren a “procedimiento”, que sería: “Acto o serie de actos u operaciones con que se hace una cosa”. Sinónimos: “curso”, “forma”, “manera”, “medio”, “régimen”, “regla”, “rumbo”, “tramitación”, “actuación”, “camino”, “método”.

En consecuencia, podremos decir que “el protocolo previo a los juegos de Pekín fue excelente”, pero resulta una cursilada gigante que nuestro médico nos diga: Voy a iniciar el protocolo para curarte tus hemorroides, pero antes debo pasar por el protocolo de ir al baño…

Es inútil. Dado que la palabra queda como muy chula, oye, como superguay, sufriremos una inminente inundación de protocolos.

Oímos a los conspicuos comentaristas (comentadores) del “todo” pekinés: Llaneras ya ha clasificado, nuestros baloncestistas han clasificado. Aquí ocurre como con los verbos entrenar y sentir: uno “se entrena”, uno “se siente”, si el carácter de la frase exige la forma reflexiva con se. Digamos que “las nadadoras se han clasificado”, “Nadal se siente bien en tierra batida” y “Gemma Mengual se entrena a diario. ¿Es tan difícil?