jueves, 28 de agosto de 2008

Visto, Oído, Leído

  •   Con los Juegos Olímpicos nos llegan incorrecciones gramaticales, o de pronunciación. Oiremos cientos de veces decir alético y aleta, como si la letra te (consonante dental oclusiva sorda) seguida de ele (alveolar, fricativa, sonora) no pudiera vocalizarse. Ya lo dijimos en otro blog…Y continuaremos oyendo a los entrevistados y a algunos presentadores comenzar su parlamento con ese odioso la verdad (es) que, apoyo mental que está proliferando a velocidades geométricas, tal un hongo parásito. Y asistiremos al abortillo del punto y final: incorrección de primero de bachillerato. ¡Qué le vamos a hacer
  • Vemos en el renglón subtitulado de un telediario: La prueba de campo a través. Ya dijimos que lo correcto es “campo traviesa”, aunque no lo use nadie. En todo caso, empleen el anglicismo “cross”, más propio.
  • Pasaron por San Sebastián y dieron un concierto nocturno en Sagüés “Los Secretos”. Este conjunto, representante de un pop-rock que tendría su mayor encaje en la Movida Madrileña de los ochenta, se distinguió siempre por su calidad, por su buen hacer. Ellos se identificaron en su día con la “New Wawe” británica, pero pensamos que gozan de la suficiente personalidad como para no adscribirse claramente a grupo o movimiento identificable. Sus canciones tienen un aire melancólico, teñido de pesimismo, con buena música y letras que llegan bien y, a ratos, emocionan. Su vida profesional estuvo marcada por acontecimientos dramáticos (muerte de algunos componentes, entre los que destaca Enrique Urquijo), pero lo han sobrellevado y hoy siguen en activo sonando bien y creando nuevos temas. Si hemos padecido la pobreza del rock español, Los Secretos representan la otra cara, aquella que nos da ánimo y confianza.