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sábado, 6 de diciembre de 2008
Lunfardo (F)
Fábulas argentinas : "El hombre y la oveja" (Godofredo Daireaux)
Fábulas argentinas
El hombre y la oveja
de Godofredo Daireaux
El hombre dijo a la oveja: -¡Te voy a proteger!
Y a la oveja le gustó.
-Apenas -dijo el hombre- tienes en las espaldas, para resistir al frío, algunas hebras de gruesa lana. Vives en rocas ásperas, donde tienes que brincar a cada paso, con riesgo de tu vida, para buscar el escaso alimento, el pobre pasto que allí crece. Los leones no te dejan en paz. Crías hijos flacos con tu poca leche, y da pena ver en semejante miseria a ti y a toda tu familia. Ven conmigo. Te daré rico vellón de lana fina y tupida, perseguiré a tus enemigos, curaré tus enfermedades, tendrás parques seguros y prados abundantes. Verás, tus corderos, ¡qué gordos serán! Ven, pues; te voy a proteger.
Y fue la oveja, balando de gozo.
El hombre, primero, la encerró en un corral. Quiso ella salir; un perro le mordió el hocico.
Le hirieron en la oreja con un cuchillo y la metieron en un baño, frío, de olor muy feo.
Por fin, de compañero, le dieron un carnero que a ella no le gustaba nada.
En vano protestó.
-Es para tu bien -dijo el hombre-: ¿no ves que te estoy protegiendo?
Poco a poco se fue acostumbrando.
Sus formas agrestes cambiaron por completo; sus mechones cerdosos se volvieron lana, y se hinchó de orgullo al ver su hermoso vellón.
Entonces, el hombre la esquiló.
La oveja tuvo magníficos hijos, rebosantes de salud y redondos de gordura.
El hombre se los llevó, sin decirle para donde.
La oveja quiso saltar el corral para seguirlos, y rompió un listón de madera. El hombre, furioso, asestándole un golpe en la cabeza:
-¡Vaya! -dijo-, ¡métase uno a proteger ingratos!
Efemérides : 17 de Noviembre
- 1587: Joost van den Vondel, dramaturgo y poeta nerlandés.
- 1866: Voltairine de Cleyre, escritora anarquista y feminista estadounidense.
- 1895: Gregorio López y Fuentes, escritor mexicano.
- 1960: Kirk Fogg, actor, escritor, cantante y presentador de televisión estadounidense..
- 1972: José Ángel Barrueco, escritor español.
- 1494: Giovanni Pico della Mirandola, filósofo italiano.
- 1771: Tobias Smollett, escritor inglés.
- 1875: Hilario Ascasubi, poeta argentino.
- 1942: Manuel Hugué, escritor y pintor español.
- 1998: Fernando Quiñones, escritor español.
Fernando Quiñones : "No quieras del mundo ayuda"
porque él no la da, la pide
y eres tú quien debe dársela.
Perdona a todo. No puede
con todas las esperanzas
tuyas, que tú le inventaste.
Cuanto nació, lucha solo
por durar, y lo suplica
débilmente, tenazmente.
No preguntes.
Invéntales la verdad
que esperabas y que no
han podido y ya pueden
darte: tú tienes que hacerlo.
Hilario Ascasubi : "La refalosa"
La refalosa
de Hilario Ascasubi
Amenaza de un mazorquero y degollador de los sitiadores de Montevideo dirigida al gaucho Jacinto Cielo, gacetero y soldado de la Legión Argentina, defensora de aquella plaza.
Mirá, gaucho salvajón, que no pierdo la esperanza, y no es chanza, de hacerte probar qué cosa es Tin tin y Refalosa. Ahora te diré cómo es: escuchá y no te asustés; que para ustedes es canto más triste que un viernes santo. Unitario que agarramos lo estiramos; o paradito nomás, por atrás, lo amarran los compañeros por supuesto, mazorqueros, y ligao con un maniador doblao, ya queda codo con codo y desnudito ante todo. ¡Salvajón! Aquí empieza su aflición. Luego después a los pieses un sobeo en tres dobleces se le atraca, y queda como una estaca. lindamente asigurao, y parao lo tenemos clamoriando; y como medio chanciando lo pinchamos, y lo que grita, cantamos la refalosa y tin tin, sin violín. Pero seguimos el son en la vaina del latón, que asentamos el cuchillo, y le tantiamos con las uñas el cogote. ¡Brinca el salvaje vilote que da risa! Cuando algunos en camisa se empiezan a revolcar, y a llorar, que es lo que más nos divierte; de igual suerte que al Presidente le agrada, y larga la carcajada de alegría, al oír la musiquería y la broma que le damos al salvaje que amarramos. Finalmente: cuando creemos conveniente, después que nos divertimos grandemente, decidimos que al salvaje el resuello se le ataje; y a derechas lo agarra uno de las mechas, mientras otro lo sujeta como a potro de las patas, que si se mueve es a gatas. Entretanto, nos clama por cuanto santo tiene el cielo; pero ahi nomás por consuelo a su queja: abajito de la oreja, con un puñal bien templao y afilao, que se llama el quita penas, le atravesamos las venas del pescuezo. ¿Y qué se le hace con eso? larga sangre que es un gusto, y del susto entra a revolver los ojos. ¡Ah, hombres flojos! hemos visto algunos de éstos que se muerden y hacen gestos, y visajes que se pelan los salvajes, largando tamaña lengua; y entre nosotros no es mengua el besarlo, para medio contentarlo. ¡Qué jarana! nos reímos de buena gana y muy mucho, de ver que hasta les da chucho; y entonces lo desatamos y soltamos; y lo sabemos parar para verlo refalar ¡en la sangre! hasta que le da un calambre Y se cai a patalear, y a temblar muy fiero, hasta que se estira el salvaje; y, lo que espira, le sacamos una lonja que apreciamos el sobarla, y de manea gastarla. De ahí se le cortan orejas, barba, patilla y cejas; y pelao lo dejamos arrumbao, para que engorde algún chancho, o carancho. . . . . . . . . . . . . . . Conque ya ves, Salvajón; nadita te ha de pasar después de hacerte gritar: ¡Viva la Federación!
Neologismos y Americanismos de RICARDO PALMA (VII)
Neologismos y americanismos
de Ricardo Palma
Eran poco más de trescientas cincuenta las palabras anotadas en mi cartera, las que intentaba ir, poco o poco, proponiendo para discusión. Esa relación se limitaba a apuntar las voces y definirlas muy a la ligera, advirtiendo que no consideraba voz alguna que no fuera de uso generalizado en tres repúblicas, por lo menos.
Hoy, al publicarla, he añadido rápidas apreciaciones, y aun más de cuarenta vocablos, teniendo a la vista el Diccionario de chilenismos de Zorobabel Rodríguez, el de peruanismos por Juan de Arona, el río-platense de Daniel Granada, y los trabajos lingüísticos de los Cuervo, Baralt, Irisarri, Seijas, Armas, Batres Jáuregui, Pablo Herrera, Pedro Fermín Cevallos, Amunátegui Reyes, Eduardo de la Barra, Tomás Guevara y otros muchos filólogos americanos.
¡Y qué razones, Dios de Israel! ¡las que oí alegar contra la admisión de algunas voces!
Las razones más culminantes eran -ese vocablo no hace falta o ese vocablo no lo usamos en España- como si porque en América no se han aclimatado el sustantivo ponencia ni el verbo empecer, palabras muy castizas y de las que gran derroche hicieron los oradores en los Congresos colombinos, debiéramos nosotros condenarlas.
Después del rechazo de una docena de voces por mí propuestas, me abstuve de continuar, convencido de que el rechazo era sistemático en la mayoría de la corporación, excepción hecha de Castelar, Campoamor, Cánovas, Valera, Castro Serrano, Balaguer, Fabié y Núñez de Arce, que fue el paladín que más ardorosamente defendió la casticidad del verbo dictaminar.
Así, por razón de capricho erigido en sistema o por espíritu anti-americano, he llegado a explicarme el porqué nunca la Academia tomara en seria consideración los diccionarios de Zorobabel Rodríguez, Juan de Arona y Daniel Granada.
Ese exclusivismo de la mayoría académica importa tanto como decirnos:
Señores americanos, el Diccionario no es para ustedes. El Diccionario es un cordón sanitario entre España y América. No queremos contagio americano. Y tiene razón la Real Academia.
Cada cual en su casa, y Dios con todos.
Lima.- Febrero de 1895.
Tradiciones peruanas (Septima serie) - Ricardo Palma
Tradiciones peruanas
Séptima serie
(Ropa vieja)
de
Miembro Correspondiente de las Reales Academias Española y de la Historia, y Director de la Biblioteca Nacional de Lima
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Índice
Sastre y sisón, dos parecen y uno son
La gran querella de los barberos
La victoria de las camaroneras
De cómo un príncipe fue alcalde en el Perú
Un alcalde que sabía dónde le ajustaba el zapato
La tradición del himno nacional
La apología del pichón palomino
La Protectora y la Libertadora
Mexicanismos (R-S)
Recámara: Dormitorio
Refrigerador: Heladera
Regadera: Ducha
Regar: Equivocarse, arruinar algo
Regiomontano: Originario de Monterrey
Relajo: Diversión algo desordenada
Repecho: Baranda en un lugar alto para poder asomarse sin peligro de caer, antepecho
Res: Carne Vacuna
Resbaladilla: Juego de niños en que se deslizan por una bajada diagonal pulida a la que se accede desde lo alto de una escalera de mano. En Arg: tobogán
Rizo: Rulo
Ruca: Vieja, anciana
¿Sale?: ¿De acuerdo?
Sangrón: Enojoso, antipático
Sincronizada: Jamón y queso entre dos tortillas de trigo; se sirve caliente; A diferencia de la tortilla de maiz, la de trigo es blanca y se encuentra por lo general en todo el país aunque es típica del norte.
Sobar: Dar masaje
Suato: Tonto
Submarino: Pan alargado partido horizontalmente relleno de jamón o queso o milanesa o salame
Sudadera: Camiseta deportiva de manga larga y sin cuello
