sábado, 6 de diciembre de 2008

Lunfardo (F)

Faca: Arma blanca.  
Facha: Rostro, cara. 
Fachada: Cara. 
Fachatosta: Desfachatado. 
Facheta / fachenda: Cara.  
Fachinero: Valiente, resoluto. 
Facón (Español): Cuchillo 
Fajada: Paliza. 
Fajado: Drogado 
Fajar: Castigar 
Fajarse: Drogarse.  
Falocracia: Supremacía del hombre. 
Falócrata: Partidario de la falocracia. 
Falopa: Droga / cosa de poca calidad 
Falopero: Drogadicto. 
Falopiarse: Drogarse.  
Faltazo: Informalidad, falta a una cita o compromiso. 
Fame: Hambre, apetito. 
Fana: Fanático. 
Fanar: Robar. 
Fane (Francés): Marchita 
Fane: Desgastado, venido a menos 
Fanega: Tonto. 
Fanfa: Ostentoso (Fanfarrón). 
Fangos / fangushes: Zapatos.  
Fangote: Mucho, en cantidad. 
Fanguyos: Zapatos. 
Faninte: Holgazán. 
Farabute / i: Ostentoso, fanfarron 
Fariñera: Arma blanca de grandes dimensiones. 
Faroles: Ojos. 
Farra: Juerga 
Farrear: Divertirse / Mofarse. 
Farrista: Juerguista. 
Faseando: Fumando. 
Fasear: Fumar. 
Fasería: Cigarrería. 
Faso: Cigarrillos 
Fastrás: Puñetazo. 
Fasules: Dinero (Pesos). 
Fatigante: Trabajador. 
Fatigar: Trabajar esforzadamente. Andar, caminar. 
Fato: Asunto, cuestión, "movida" 
Fayada: Yerro, fracaso. 
Fayar: Fracasar 
Fayuta: Falsa 
Fayutear: Engañar. 
Fayuto o falluto: Desleal, falso o falsificador / Ordinario, mala calidad. 
Feba: Mujer. 
Feca: Café 
Feites. Tajos en la cara, cortadas, charrasquinadas 
Felpa: Zurra. 
Felpeada: Zurra, reprimenda. 
Felpear: Zurrar / Reprender. 
Felpudo: Obsecuente. 
Fémina: Mujer. 
Fenómeno: Obsecuente. 
Fesa: Tonto. 
Festichola: Fiesta. 
Fetén: Excelente. 
Fiaca: Pereza, holganza. 
Fiacún: Haragán, Indolente. 
Fiambre: Muerte. 
Fiambrería: Cementerio. 
Fica: Crica. 
Fichar: Observar detenidamente. 
Fideos: Cabellos.  
Fierrazo: Coito. 
Fierrito: Temor. 
Fierro: Arma blanca. 



Fifar: Fornicar. 
Fifí: Galante 
Filado: Embrollado. 
Filar: Embaucar / Observar detenidamente. 
Filo: Estafa, fraude. Noviazgo. Novio, festejante  Filtrado: Achacoso. 
Fingar: Errar, fracasar. 
Finir: Morir. 
Fiolo: Proxeneta. 
Firulete: Adorno, mudanza exagerada en un bailarín. 
Firulo: Prostíbulo 
Fiyingo: Arma blanca. 
Flaca, la: Muerte. 
Fletar: Echar, despedir. 
Florearse: Alardear, lucirse. 
Floreo: Alarde, aspaviento. Además significa aumento o disminución del grabado del revés del naipe. 
Flotador: Pancista. 
Forfait: Falto de alguna cosa, dinero, salud, etc. 
Formador: El que paga. 
Formar: Pagar.  
Formativo: baile en donde los bailarines debían pagar derecho de piso. 
Formayo: Muerte. 
Forrado: Adinerado. 
Forrarse: Progresar. 
Forro: Ataúd, preservativo. 
Fortacho: Fuerte, vigoroso. 
Fosforera: Cabeza. 
Fragote: Rebelión militar. 
Fragotero: Militar adepto a los golpes de Estado. 
Franela: Manoseo sexual. 
Franelear: Roce amoroso. 
Franelero: El que pasa el tiempo en una casa de tolerancia sin hacer uso de ninguna mujer. 
Frangoyo: Asunto turbio, dudoso. 
Fratachar / fregar: Roce amoroso. 
Fresquete: Frío. 
Frilán: Tonto. 
Frilo: Tonto. 
Frío: Vanidad. 
Fruncido: Engreído. 
Fruncirse: Engreírse, asustarse 

Fuelle: bandoneón 
Fueyero: Bandoneonísta. 
Fueyista: Bandoneonísta. 
Fula: Mujer sin atractivos. 
Fulana: Mujer innominada. 
Fule: Ordinario, mala calidad. 
Fulera: Fea 
Fulería: Indigencia, ordinario, mala calidad / Deslealtad, viveza. 
Fulerín: Fulero, malo, feo. 
Fulminante: Fósforo. 
Fúlmine: Aciago, de mala suerte. 
Fulo: Enojado. 
Fumante: Cigarrillo. 
Fumista: Charlatán. 
Funcar: Fornicar / Funcionar. 
Funche: Sombrero 
Funda: Preservativo. 
Fundas: Medias. 
Fundido: Achacoso, indigente. 
Funshe: Sombrero. 
Funyi:Sombrero 
Furbante: Informal, tramposo. 
Furbo: Informal, tramposo, de mala entraña. 
Furca: Acción de distraer a un persona para que la otra la ataque de una manera determinada y quede inmóvil. 
Fusilado: Deprimido.

Fábulas argentinas : "El hombre y la oveja" (Godofredo Daireaux)

Fábulas argentinas
El hombre y la oveja

de Godofredo Daireaux



El hombre dijo a la oveja: -¡Te voy a proteger!

Y a la oveja le gustó.

-Apenas -dijo el hombre- tienes en las espaldas, para resistir al frío, algunas hebras de gruesa lana. Vives en rocas ásperas, donde tienes que brincar a cada paso, con riesgo de tu vida, para buscar el escaso alimento, el pobre pasto que allí crece. Los leones no te dejan en paz. Crías hijos flacos con tu poca leche, y da pena ver en semejante miseria a ti y a toda tu familia. Ven conmigo. Te daré rico vellón de lana fina y tupida, perseguiré a tus enemigos, curaré tus enfermedades, tendrás parques seguros y prados abundantes. Verás, tus corderos, ¡qué gordos serán! Ven, pues; te voy a proteger.

Y fue la oveja, balando de gozo.

El hombre, primero, la encerró en un corral. Quiso ella salir; un perro le mordió el hocico.

Le hirieron en la oreja con un cuchillo y la metieron en un baño, frío, de olor muy feo.

Por fin, de compañero, le dieron un carnero que a ella no le gustaba nada.

En vano protestó.

-Es para tu bien -dijo el hombre-: ¿no ves que te estoy protegiendo?

Poco a poco se fue acostumbrando.

Sus formas agrestes cambiaron por completo; sus mechones cerdosos se volvieron lana, y se hinchó de orgullo al ver su hermoso vellón.

Entonces, el hombre la esquiló.

La oveja tuvo magníficos hijos, rebosantes de salud y redondos de gordura.

El hombre se los llevó, sin decirle para donde.

La oveja quiso saltar el corral para seguirlos, y rompió un listón de madera. El hombre, furioso, asestándole un golpe en la cabeza:

-¡Vaya! -dijo-, ¡métase uno a proteger ingratos!

Efemérides : 17 de Noviembre

Nacimientos : 
Fallecimientos: 

Fernando Quiñones : "No quieras del mundo ayuda"

NO QUIERAS DEL MUNDO AYUDA

No quieras del mundo ayuda
porque él no la da, la pide
y eres tú quien debe dársela.
Perdona a todo. No puede
con todas las esperanzas
tuyas, que tú le inventaste.
Cuanto nació, lucha solo
por durar, y lo suplica
débilmente, tenazmente.
No preguntes.
Invéntales la verdad
que esperabas y que no
han podido y ya pueden
darte: tú tienes que hacerlo.

Hilario Ascasubi : "La refalosa"

La refalosa
de Hilario Ascasubi



Amenaza de un mazorquero y degollador de los sitiadores de Montevideo dirigida al gaucho Jacinto Cielo, gacetero y soldado de la Legión Argentina, defensora de aquella plaza.


Mirá, gaucho salvajón, que no pierdo la esperanza,           y no es chanza, de hacerte probar qué cosa es Tin tin y Refalosa. Ahora te diré cómo es: escuchá y no te asustés; que para ustedes es canto más triste que un viernes santo.   Unitario que agarramos           lo estiramos; o paradito nomás,           por atrás, lo amarran los compañeros por supuesto, mazorqueros,           y ligao con un maniador doblao, ya queda codo con codo y desnudito ante todo.           ¡Salvajón! Aquí empieza su aflición.   Luego después a los pieses un sobeo en tres dobleces           se le atraca, y queda como una estaca. lindamente asigurao,           y parao lo tenemos clamoriando; y como medio chanciando           lo pinchamos, y lo que grita, cantamos la refalosa y tin tin,           sin violín.   Pero seguimos el son en la vaina del latón,           que asentamos el cuchillo, y le tantiamos con las uñas el cogote. ¡Brinca el salvaje vilote            que da risa! Cuando algunos en camisa se empiezan a revolcar,           y a llorar, que es lo que más nos divierte; de igual suerte que al Presidente le agrada, y larga la carcajada           de alegría, al oír la musiquería y la broma que le damos al salvaje que amarramos.             Finalmente: cuando creemos conveniente, después que nos divertimos grandemente, decidimos           que al salvaje el resuello se le ataje;           y a derechas lo agarra uno de las mechas,           mientras otro lo sujeta como a potro           de las patas, que si se mueve es a gatas.           Entretanto, nos clama por cuanto santo           tiene el cielo; pero ahi nomás por consuelo           a su queja: abajito de la oreja, con un puñal bien templao           y afilao, que se llama el quita penas, le atravesamos las venas           del pescuezo. ¿Y qué se le hace con eso? larga sangre que es un gusto,           y del susto entra a revolver los ojos.             ¡Ah, hombres flojos! hemos visto algunos de éstos que se muerden y hacen gestos,           y visajes que se pelan los salvajes, largando tamaña lengua; y entre nosotros no es mengua           el besarlo, para medio contentarlo.             ¡Qué jarana! nos reímos de buena gana           y muy mucho, de ver que hasta les da chucho; y entonces lo desatamos           y soltamos; y lo sabemos parar para verlo refalar           ¡en la sangre! hasta que le da un calambre Y se cai a patalear,           y a temblar muy fiero, hasta que se estira el salvaje; y, lo que espira,           le sacamos una lonja que apreciamos           el sobarla, y de manea gastarla. De ahí se le cortan orejas, barba, patilla y cejas;           y pelao lo dejamos arrumbao, para que engorde algún chancho,           o carancho.   . . . . . . . . . . . . . .   Conque ya ves, Salvajón; nadita te ha de pasar después de hacerte gritar: ¡Viva la Federación!

pie de foto

Neologismos y Americanismos de RICARDO PALMA (VII)

Neologismos y americanismos
de Ricardo Palma



- VII -

Eran poco más de trescientas cincuenta las palabras anotadas en mi cartera, las que intentaba ir, poco o poco, proponiendo para discusión. Esa relación se limitaba a apuntar las voces y definirlas muy a la ligera, advirtiendo que no consideraba voz alguna que no fuera de uso generalizado en tres repúblicas, por lo menos.

Hoy, al publicarla, he añadido rápidas apreciaciones, y aun más de cuarenta vocablos, teniendo a la vista el Diccionario de chilenismos de Zorobabel Rodríguez, el de peruanismos por Juan de Arona, el río-platense de Daniel Granada, y los trabajos lingüísticos de los Cuervo, Baralt, Irisarri, Seijas, Armas, Batres Jáuregui, Pablo Herrera, Pedro Fermín Cevallos, Amunátegui Reyes, Eduardo de la Barra, Tomás Guevara y otros muchos filólogos americanos.

¡Y qué razones, Dios de Israel! ¡las que oí alegar contra la admisión de algunas voces!

Las razones más culminantes eran -ese vocablo no hace falta o ese vocablo no lo usamos en España- como si porque en América no se han aclimatado el sustantivo ponencia ni el verbo empecer, palabras muy castizas y de las que gran derroche hicieron los oradores en los Congresos colombinos, debiéramos nosotros condenarlas.

Después del rechazo de una docena de voces por mí propuestas, me abstuve de continuar, convencido de que el rechazo era sistemático en la mayoría de la corporación, excepción hecha de Castelar, Campoamor, Cánovas, Valera, Castro Serrano, Balaguer, Fabié y Núñez de Arce, que fue el paladín que más ardorosamente defendió la casticidad del verbo dictaminar.

Así, por razón de capricho erigido en sistema o por espíritu anti-americano, he llegado a explicarme el porqué nunca la Academia tomara en seria consideración los diccionarios de Zorobabel Rodríguez, Juan de Arona y Daniel Granada.

Ese exclusivismo de la mayoría académica importa tanto como decirnos:

Señores americanos, el Diccionario no es para ustedes. El Diccionario es un cordón sanitario entre España y América. No queremos contagio americano. Y tiene razón la Real Academia.

Cada cual en su casa, y Dios con todos.

Lima.- Febrero de 1895.

Tradiciones peruanas (Septima serie) - Ricardo Palma


Tradiciones peruanas

Séptima serie
(Ropa vieja)

de

Ricardo Palma
Miembro Correspondiente de las Reales Academias Española y de la Historia, y Director de la Biblioteca Nacional de Lima

¤ ¤ ¤ ¤

Índice

La primera campana de Lima

Sastre y sisón, dos parecen y uno son

Barchilón

Pasquín y contrapasquín

La mina de Santa Bárbara

El rosal de Rosa

Los mosquitos de Santa Rosa

El capitán Zapata

Refranero

Motín de limeñas

Un libro condenado

La gran querella de los barberos

El alacrán de fray Gómez

El tío Monolito

Los Barbones

La victoria de las camaroneras

Un fraile suicida

Las cuatro PPPP de Lima

El castigo de un traidor

Los pasquines de Yauli

De cómo un príncipe fue alcalde en el Perú

Callao y Chalaco

Un alcalde que sabía dónde le ajustaba el zapato

De menos hizo Dios a Cañete

El pleito de los pulperos

Los pacayares

El conde de la Topada

La tradición del himno nacional

Una ceremonia de Jueves Santo

El retrato de Pizarro

El garrote

Las brujas de Shulcahuanga

La apología del pichón palomino

No se pega a la mujer

El clarín de Canterac

Un ventrílocuo

El secreto de confesión

La Protectora y la Libertadora

Córdoba

El rey de los camanejos

Ir por lana y volver trasquilado

Un despejo en Acho

La Salaverrina

Historia de un cañoncito

La conspiración de capitanes

Francisco Bolognesi

Un Maquiavelo criollo

Mexicanismos (R-S)

R

Recámara: Dormitorio

Refrigerador: Heladera

Regadera: Ducha

Regar: Equivocarse, arruinar algo

Regiomontano: Originario de Monterrey

Relajo: Diversión algo desordenada

Repecho: Baranda en un lugar alto para poder asomarse sin peligro de caer, antepecho

Res: Carne Vacuna

Resbaladilla: Juego de niños en que se deslizan por una bajada diagonal pulida a la que se accede desde lo alto de una escalera de mano. En Arg: tobogán

Rizo: Rulo

Ruca: Vieja, anciana

S

¿Sale?: ¿De acuerdo?

Sangrón: Enojoso, antipático

Sincronizada: Jamón y queso entre dos tortillas de trigo; se sirve caliente; A diferencia de la tortilla de maiz, la de trigo es blanca y se encuentra por lo general en todo el país aunque es típica del norte.

Sobar: Dar masaje

Suato: Tonto

Submarino: Pan alargado partido horizontalmente relleno de jamón o queso o milanesa o salame

Sudadera: Camiseta deportiva de manga larga y sin cuello