sábado, 1 de noviembre de 2008

Los aforismos de Ramón Eder

  • Lo que se gasta en copas, después de cierto tiempo, hay que gastárselo en  médicos.
  • Siguiendo una dieta estricta perdió veinte kilos y el sentido del humor.
  • Le gustó tanto aquel sueño, que decidió rebobinarlo.
  • No sabía si ir de vacaciones a París como un pobre o a Marruecos como un rico.
  • Tontos hay en todos los grupos, incluso en los premios Nobel.
  • Era tan cursi que escribía con el corazón en la mano.
  • Los aforismos buenos son imperdonables.
  • A las verdades, a veces, hay que coserles un botón.
  • Salió a flote y le dieron con el remo.