domingo, 9 de noviembre de 2008

Los aforismos de Ramón Eder

  • Todos los grandes escritores son picajosos, y los pequeños también.
  • En las tiendas de lencería los hombres parecen sátiros.
  • Cuando un escritor se cansa de leer novelas es que le ha llegado el momento de escribirlas.
  • No sé si Dios existe, pero lo cierto es que insiste.
  • Sabemos demasiadas cosas inútiles.
  • En el amor propio no existen divorcios.
  • Era tan inútil que no sabía mandar ni obedecer.
  • El que nos engaña en algo importante ya nos había engañado antes en las pequeñas cosas.
  • Presentarse a un premio literario sin padrinos es como hacer la bonoloto.