domingo, 9 de noviembre de 2008

Correo del navegante


Cirilo Recio, desde Calaceite, nos dice:


Por fin, este muchacho, Obama, ganó las elecciones de EE.UU. Tarea grande la que le espera y muchas zancadillas y también ánimos. Los norteamericanos –admirables en muchas cosas- nos han dado una lección de ciudadanía y de fe en sus instituciones. Su adversario, un héroe nacional, estuvo a la altura, y entre ambos dignifican, más si cabe, su país. Es un ejemplo que los españolitos deberíamos seguir, ¿no os parece?

(Nos parece.)


Ivania De Guevara, desde Iquito:


Sigo vuestro bloc (¿). Sois un amor. Me resulta entretenido y, sobre todo, instructivo por lo que sacudís el idioma español. En unos meses pienso irme ahí a pasar unas semanas, a la tierra de mis tatarabuelos. ¿Podremos platicar? Besos.

(Claro que platicaremos, Ivania: lo que quieras. Por cierto, al español no le damos sacudidas, pero sí collejas a su mal uso. O lo intentamos.)


Celia Manzano, desde Xátiva, escribe:


Tenéis algo de ingenio pero también mala leche. Os metéis mucho con las mujeres, mogollón, aunque no os guste la palabreja. Soy feminista, no feminorra. Ese Aranguren me parece un poquitín carca. Seguro que no sabe poner la lavadora ni hacer unas buenas migas de pastor. Yo sí. Au revoir.

(Querida: lo de la lavadora lo aprendí de viejo. En cuanto a las migas, tocado y hundido. Ni p… idea.)