domingo, 6 de julio de 2008

Fábulas: Tomás de Iriarte


El pato y la serpiente

A orillas de un estanque,  
 diciendo estaba un pato:  
 «¿A qué animal dio el cielo  
 los dones que me ha dado?  

Soy de agua, tierra y aire: 5 
 cuando de andar me canso,  
 si se me antoja, vuelo;  
 si se me antoja, nado».  

Una serpiente astuta,  
 que le estaba escuchando, 10 
 le llamó con un silbo  
 y le dijo «¡Seó guapo!  

no hay que echar tantas plantas;  
 pues ni anda como el gamo,  
 ni vuela como el sacre, 15 
 ni nada como el barbo;  

y así, tenga sabido  

que lo importante y raro  

no es entender de todo,  

 sino ser diestro en algo».

Más vale saber una cosa bien que muchas mal

Tomás de Iriarte