domingo, 13 de julio de 2008

Fábulas : Samaniego


LOS GATOS ESCRUPULOSOS

¡Qué dolor!, por un descuido

Micifuf y Zapirón

se comieron un capón,

en un asador metido.

Después de haberse lamido

trataron en conferencia,

si obrarían con prudencia

en comerse el asador.

¿Le comieron? No señor.

Era caso de conciencia.