domingo, 5 de octubre de 2008

Un poema de Alfonsina:

Voy a dormir

Dientes de flores, cofia de rocío,

manos de hierbas, tú, nodriza fina,

tenme prestas las sábanas terrosas

y el edredón de musgos escardados.


Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.

Ponme una lámpara a la cabecera;

una constelación, la que te guste;

todas son buenas, bájala un poquito.


Déjame sola: oyes romper los brotes…

te acuna un pie celeste desde arriba

y un pájaro te traza unos compases


para que olvides… Gracias… Ah, un encargo:

si él llama nuevamente por teléfono

le dices que no insista, que he salido.


(Alfonsina Storni, argentina (1892), desempeñó de joven los más diversos oficios: actriz ambulante, maestra rural, dependienta de comercio… Su vida fue difícil y atormentada, y acabó en mar del Plata, donde se suicidó adentrándose en la mar, a los cuarenta y seis años. “En la unidad poemática, en los frecuentes aciertos de tema y en la originalidad de las situaciones vitales planteadas en su poesía, estriba el mérito de esta poetisa, una de las más interesantes de Hispanoamérica”, ha dicho el poeta Luis Rosales.)

Verdaderamente, Voy a dormir es una joya, uno de los poemas más conmovedores que se hayan podido escribir modernamente en castellano (Q.P.)