lunes, 20 de octubre de 2008

Un poema de Ramón del Valle-Inclán


 

Los pobres de Dios

 

Por los caminos florecidos

va la caravana de los desvalidos,

ciegos, leprosos y tullidos.

No tienen albergue en la noche fría,

no tienen yantar a la luz del día,

por eso son hijos de Santa María.

El polvo quema sus llagas rojas,

sus oraciones son congojas:

van entre el polvo como las hojas.

Van por caminos de sementeras,

caminos verdes entre las eras,

en donde cantan las vaqueras.


COMO CHOVE MIUDIÑO,

COMO MIUDIÑO CHOVE,

POL’A BANDA DE LAIÑO,

POL’ A BANDA DE LESTROVE.