domingo, 26 de octubre de 2008

Visto, Oído, Leído (Revista de prensa y comunicación)


  • Leído en el diario Qué!: La crisis sienta en la misma mesa a Zapatero y a Rajoy. ¡Qué incómodos tiene que sentirse ambos prebostes sobre la mesa, y qué mal educados…! Creemos que lo que quiere decir el corresponsal es que se sentarán “a la misma mesa”.
  • El Ayuntamiento de San Sebastián, en un alarde de talante igualitario, va a exigir a las tamborradas que sean mixtas. Las de los hombres incorporarán mujeres; y las femeninas, hombres. En caso contrario retirarán las subvenciones… La paridad trae estas paridas.
  • Las prejubilaciones van a dar mucho trabajo a los sicólogos. Imagínense a un señor de cuarenta y nueve años o cincuenta y pocos -un viejo prematuro-, encerrado en su casa y oscilando de la cocina a la alcoba y de ésta al comedor. Durante horas. La resignada esposa terminará cascándole con el rodillo del pan, a no ser que ella trabaje. En tal caso, el varón aprenderá la delicia de hacer el pasillo, la cocina, el baño, atender la lavadora y el lavaplatos, coser, planchar las camisas y los pantalones, y, si me apuran, limpiarle el culo al nietecillo.

De esta forma no sólo trabajarán más los siquiatras, harta tarea -me figuro- para los abogados matrimonialistas y, a lo peor, para los médicos forenses.

  • Nuestra moderna dependencia del plástico se está convirtiendo en una continua maldición. Nacemos entre guantes de plástico, nos ayuntamos con funditas de plástico y, cuando morimos, nos entierran junto a tiras de plástico. Ya somos el homo plásticus, o así.
  • Hace unos días, la “inteligencia” donostiarra y la clase política homenajeó al cocinero donostiarra Arzak. Se le nombró “vasco universal”. Esto corrobora mi teoría de la pirámide. Arriba, en la cúspide social, los fogoneros. Y es que, para nosotros, está visto que el órgano privilegiado es el estómago; corazón y cerebro van a la cola.
  • Nos alegramos mucho, el otro día, al ver a Luz Casal, ya restablecida de su dolencia, ofreciéndonos su repertorio de canciones. Luz es una gran cantante (…y no me importa nada), una mujer cabal y una gran señora. Adelante, preciosa.