domingo, 26 de octubre de 2008

Las ironías de Ramón Eder

  • Se estaba derrumbando y quería convertir a sus hijos en albañiles.
  • Viajeros de atlas y sillón.
  • Vivía en un mar de dudas, como un capitán de barco.
  • Donde menos te lo esperas te encuentras con Peter Handke.
  • No eran felices pero comían perdices, que es el secreto del matrimonio.
  • Era caritativo con la calderilla, pero sin llegar al billete.
  • Nadie olvida la frase con la que fue expulsado del Paraíso.