martes, 21 de octubre de 2008

Dichos populares (H)


Ha corrido mucha agua bajo el puente: Significa que ha pasado mucho tiempo. Como el agua corre debajo de los puentes desde tiempo inmemorial, se compara el paso del tiempo con la cantidad de agua que ha corrido por ese lugar.

Hablando de Roma, el burro se asoma: Expresión que se aplica para justificar la coincidencia de la aparición de una persona, justo en el preciso momento en que se la estaba mencionando.

Hablando se entiende la gente: Frase que justifica el empleo persuasivo de la palabra para evitar que los conflictos lleguen a mayores.

Hablar a calzón quitado: Decir la verdad, sin eufemismos, como quien se desnuda (quitarse los calzones) ante otra persona, esperando la misma actitud de ella.

Hablar bien... no cuesta nada: Invitación a que las personas utilicen nuestro idioma como corresponde, tratando de evitar el uso de términos vulgares y soeces. A propósito de esto, en la Argentina circula la versión vulgar festiva hablar bien, no cuesta un carajo... y reporta un beneficio de la gran p...

Hablar hasta por los codos: Hablar demasiado, sin sentido, muchas veces sin saber lo que se dice. Lo de los codos se agrega porque esa persona, además, suele gesticular con sus manos mientras habla y habla...

Hablar por boca de ganso: Según Sebastián de Covarrubias, experto en frases proverbiales y refranes, con el vocablo ganso eran llamados, por alusión, "los pedagogos -o ayos- que crían algunos niños, porque cuando los sacan de casa para las escuelas, u otra parte, los llevan delante de sí, como hace el ganso a sus pollos cuando son chicos y los lleva a pacer al campo". Estos ayos o gansos ejercían una función a la par educativa y pedagógica, por lo general tan rígida como dogmática. No es pues de extrañar que obligaran a los niños a su cargo a que repitiesen las ideas y juicios que habían aprendido del preceptor. De ahí nació el dicho 'hablar por boca de ganso', con el que se suele apostrofar a quien repite lo que otro ha sugerido.

Hacer alarde: Hacer ostentación, ufanarse de algo. La expresión proviene del árabe al hard, equivalente de "revista de tropas". Antiguamente, en el ámbito militar, se utilizaba la palabra alarde para designar la parada o desfile militar en que se pasaba revista a los soldados y sus armas.

Hacer buenas migas: Fomentar la amistad y el buen trato entre dos o más personas. La comparación surge de la calidad homogénea que deben tener la miga de dos panes utilizados para preparar un plato llamado, precisamente, migas (pan picado, humedecido con agua y sal, rehogado en aceite muy frito y condimentado con ajo y pimentón).

Hacer causa común: Unirse a otra u otras personas para obtener un mismo fin.

Hacer el campo orégano: Facilitar las cosas, dejar el terreno liso para determinada actividad. No hay nada más prolijo que un campo florecido de orégano, debido a que esta planta -cuyo significado en griego es «adorno»- deja el campo hermoso, liso, suave y perfumado.

Hacer hincapié: Insistir en algo de lo que se afirma, recalcar una idea. La palabra hincapié, está formada por el verbo hincar("apoyar una cosa en otra como para clavarla") y el vocablo pie, es decir que equivale a apoyar el pie.

Hacer la pata ancha: Podría provenir de la expresión porteña copar la parada, propia del juego de naipes, por la que se admite la posibilidad de responder por una apuesta; aplicada en la vida cotidiana, tiene un significado similar.

Hacer la pera: Incumplir, dejar a alguien esperando.

Hacer la vista gordaSignifica no querer ver algo, fingirse ciego, cuando en realidad uno ha observado todo perfectamente.

Hacer leña del árbol caído: Aprovecharse de la desgracia ajena para caer sobre alguien y agravar más aún el castigo recibido o la desgracia sufrida por esa persona.

Hacer oídos sordosNo querer escuchar, no prestar atención, sobre todo cuando se trata de quejas o reclamos de una persona.

Hacer pucheros: Es el típico gesto que hacen los niños antes de largarse a llorar. Aparentemente, la expresión proviene de la época de los romanos, en la que solían besar a los niños levantándolos por las orejas, igual que levantaban las ollas que contenían el puchero, tomándolas de las asas. Esta acción provocaba dolor y llanto en los pequeños, quienes lo expresaban con esa inconfundible mueca.

Hacer rancho aparte: Alejarse del resto una o más personas y permanecer aislados. El rancho es la comida que suele darse a los soldados y a los presos, por lo que la expresión alude a los soldados que preferían comer apartados de sus compañeros.

Hacerle la cama a alguien: Preparar una trampa para provocar que una persona caiga en ella. Según algunos, el término cama sería una interpretación de "sepulcro".