sábado, 11 de octubre de 2008

Correo del Navegante


Luis Esnoz, desde Echarri Aranaz, nos dice:


En la televisión han mandado retirar un espot en el cual un caballero, con problemas matrimoniales, alababa las croquetas que elaboraba su mujer. Para alguna señora, el anuncio es machista. Yo ruego a la ministra Bibiana Aído que ordene retirar también ese otro en que se tortura al pobre marido que se está duchando. La tortura consiste en que su compañera, a sabiendas de donde estaba el varón, abre un par de veces el grifo de agua caliente del fregadero para que la ducha se convierta en un flujo de terrible agua helada, con las funestas consecuencias que de tal acción se deducen. ¡Sexismo y sadismo clarísimos! Que lo retiren.

(Querido Luis: ¿qué varón no ha sufrido este suplicio chino sin decir ni pío? Es que ni se sienten las piernas…)


Candelas de los Mozos, de Luarca (Asturias), nos escribe:

Amigos míos:

La otra noche tuve ocasión de ver, por tercera vez, la película española La Vaquilla, del 84). Pienso que pocas veces se ha enfrentado un director de cine español a un hecho guerrero con tanto humor, ternura y desenfado. Guión y personajes, espléndidos. ¡Y esos cinco últimos minutos, con los dos toreros, la vaquilla… y la milonga de Juan Simón, de antología!

(Candelas: es que Berlanga es mucho Berlanga.)